Buenas noticias para el campo entrerriano en plena campaña de invierno. El 85% de los cultivos de colza y carinata en la provincia presentan una condición que va de buena a muy buena, según el relevamiento más reciente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
Las brasicáceas —familia que agrupa a estas dos oleaginosas de invierno— ocupan esta temporada más de 50.000 hectáreas en territorio entrerriano. Un número que no es menor: habla de una apuesta concreta del sector productivo por diversificar la matriz agrícola provincial más allá de la soja y el maíz.
El dato es relevante porque estas oleaginosas de ciclo invernal funcionan como un engranaje clave en la rotación de cultivos. La colza, en particular, viene ganando superficie año a año en Entre Ríos, y la carinata —más nueva en el mapa productivo— se consolida como una alternativa con salida industrial interesante, especialmente orientada a biocombustibles de aviación.
Que casi nueve de cada diez hectáreas estén en condiciones óptimas o muy cercanas a eso es una señal de que las lluvias y las temperaturas de este invierno acompañaron. El productor que apostó a estas especies tiene, por ahora, razones para estar tranquilo. La cosecha, claro, dirá la última palabra.