No es un dato menor: Paraná se metió entre las siete mejores ciudades de la Argentina para criar niños, según un ranking nacional que acaba de publicarse y que ya circula con fuerza en la provincia.
La clasificación analiza las condiciones de desarrollo para chicos de hasta cinco años y contempla variables que hacen a lo concreto de la vida cotidiana: acceso a la salud, calidad educativa, condiciones socioeconómicas del entorno y disponibilidad de espacios verdes. No es un estudio de percepción ni de imagen: mide realidades.
El séptimo lugar en un país de más de dos mil localidades no es un detalle menor. Significa que la capital entrerriana ofrece, en términos comparativos, un entorno más favorable que la gran mayoría de las ciudades argentinas para que un pibe tenga sus primeros años de vida con condiciones dignas.
Los primeros cinco años de un niño son, según toda la evidencia científica disponible, los más determinantes para su desarrollo cognitivo, emocional y social. Que una ciudad aparezca bien posicionada en ese indicador habla de políticas públicas sostenidas, de infraestructura sanitaria y educativa, y también de una escala urbana que todavía permite que los chicos tengan plazas, aire y acceso a servicios sin los colapsos propios de las grandes metrópolis.
El dato llega en un contexto nacional de ajuste y recorte en áreas sensibles como salud y educación, lo que hace más relevante aún conocer cómo se para cada ciudad frente a esas presiones. Paraná aparece, al menos en este estudio, resistiendo mejor que muchas.