Buenas noticias para uno de los cultivos que más viene ganando terreno en Entre Ríos: el sector del pecán estima un crecimiento en la producción para la próxima temporada, y desde el Cluster del Pecán lo describieron sin vueltas como “un envión de optimismo”.
El balance de la cosecha reciente arrojó resultados que ilusionan a productores y técnicos del sector. La expansión de las plantaciones, sumada a una mayor madurez de los montes ya establecidos, proyecta volúmenes superiores a los de campañas anteriores. No es un dato menor para una actividad que lleva años consolidándose como alternativa productiva de alto valor en la provincia.
Pero el optimismo viene con letra chica. Desde el Cluster advirtieron que el aumento de los insumos obliga a repensar la eficiencia en cada etapa del proceso: desde la cosecha hasta la comercialización. En un contexto donde los costos no dan tregua, la rentabilidad depende cada vez más de la organización y la tecnología aplicada al campo.
El pecán entrerriano tiene una particularidad que lo diferencia de otros cultivos: su demanda internacional es sostenida, con mercados en Europa, Asia y Estados Unidos que valoran la calidad del fruto seco producido en la región. Eso le da al sector un piso de estabilidad que otras actividades agropecuarias no siempre tienen. Pero también implica exigencias: estándares de calidad, trazabilidad y volumen que solo se sostienen con inversión y planificación.
El desafío para la próxima campaña, entonces, no es solo producir más sino producir mejor y a menor costo relativo. La eficiencia operativa se vuelve la variable clave cuando los márgenes se achican por el lado de los insumos. Los productores que logren ese equilibrio estarán en condiciones de aprovechar el momento; los que no ajusten a tiempo, pueden ver evaporarse la ganancia antes de llegar al mercado.
El crecimiento del pecán en Entre Ríos es una historia de largo aliento que viene dando frutos concretos, y este nuevo ciclo se presenta como una oportunidad real para consolidar al sector como referente nacional e internacional del cultivo.