Se cerró el telón de la cosecha de soja en Entre Ríos y los números no son para festejar. El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) confirmó una caída del 22% en la producción provincial, un golpe que se sintió desde Federación hasta Gualeguaychú.
El dato más crudo lo marca el rendimiento promedio provincial: apenas 2.200 kilogramos por hectárea. Para dimensionar la magnitud del problema, esto representa una caída interanual del 18%, es decir, 481 kilogramos menos por hectárea comparado con el ciclo 2024/25.
¿Qué pasó en el campo entrerriano? La combinación letal de sequía prolongada y altas temperaturas durante los meses críticos del cultivo dejó su marca en los lotes. Los productores de la zona de Concordia y Federación fueron los más castigados, mientras que en el sur provincial la situación fue levemente mejor.
Este panorama no solo impacta en el bolsillo de los productores entrerrianos, sino que también pone en jaque los ingresos por retenciones que esperaba la provincia. Con menos soja para exportar, menos dólares ingresan al sistema y menos recursos quedan para obras públicas y programas sociales.
La pregunta que se hacen en las chacras es si esta tendencia se mantendrá en el próximo ciclo. Los pronósticos climáticos no son alentadores y muchos productores ya evalúan diversificar sus cultivos o apostar más fuerte al maíz y el trigo. La soja, que durante décadas fue la reina indiscutida del campo entrerriano, enfrenta su momento más complejo en años.