La Plaza Mansilla volvió a vestirse de protesta. AGMER reinstalo su carpa en el corazón de Paraná para marcar la cancha contra el proyecto de reforma previsional que impulsa el gobierno de Rogelio Frigerio.
“El gobierno no debería avanzar con ninguna reforma previsional”, dispararon desde el gremio docente, que esta vez combina la presión callejera con la participación en las reuniones legislativas donde se analiza la controvertida iniciativa oficial.
El acampe no es casualidad: la Plaza Mansilla se convirtió en el termómetro de la tensión social entrerriana. Cada vez que los docentes plantan bandera ahí, el gobierno sabe que la cosa se pone seria. ¿Y esta vez? La reforma previsional tiene a AGMER en pie de guerra.
La estrategia del sindicato es doble: calle y Legislatura. Mientras la carpa marca presencia en el centro paranaense, los dirigentes gremiales se sientan en las comisiones para dar batalla técnica al proyecto que consideran un retroceso para los jubilados docentes.
La pregunta que flota en el aire entrerriano es si Frigerio tendrá los votos para aprobar una reforma que ya genera resistencia antes de llegar al recinto. Con AGMER movilizado y la oposición atenta, el oficialismo deberá medir muy bien cada movimiento en un tema tan sensible como las jubilaciones.