El primer amistoso de la Selección argentina rumbo al Mundial 2026 tiene sabor agridulce. Mientras Lionel Scaloni ultima detalles para el encuentro ante Honduras, en el búnker albiceleste hay más preocupación que tranquilidad.
¿La razón? Varios jugadores llegan tocados desde lo físico, una situación que mantiene en vilo al cuerpo técnico a pocos meses de la cita mundialista. Los nombres de los afectados se mantienen bajo estricta reserva, pero las caras largas en el predio de entrenamiento hablan por sí solas.
El amistoso ante Honduras se presenta como una prueba de fuego no solo táctica, sino también para evaluar el estado real de un plantel que viene arrastrando molestias. Scaloni sabe que cada minuto cuenta y que no puede permitirse más bajas en una lista que ya venía ajustada.
La preparación mundialista argentina arranca así con interrogantes que el técnico deberá resolver sobre la marcha. El encuentro ante los centroamericanos será el primer termómetro para medir si las dudas físicas pueden transformarse en certezas futbolísticas.
Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, la Selección necesita encontrar su mejor versión cuanto antes. Las próximas horas dirán si los lesionados podrán estar o si Scaloni deberá improvisar variantes que no estaban en sus planes originales.