Un colectivo de larga distancia con 41 pasajeros a bordo protagonizó un episodio que pudo terminar en tragedia cuando se despistó por el barro y quedó colgando al borde de un barranco de 15 metros de altura en la Ruta 6 de Neuquén.
El incidente ocurrió durante las primeras horas de la madrugada, cuando las condiciones climáticas adversas convirtieron el asfalto en una trampa mortal. La lluvia había dejado sectores de la ruta con barro y agua acumulada, y el chofer perdió el control del vehículo al intentar esquivar un charco.
Los pasajeros vivieron momentos de pánico absoluto cuando sintieron que la unidad se deslizaba hacia el vacío y se detenía de manera abrupta. “Pensé que nos íbamos todos al fondo”, relató uno de los ocupantes que logró comunicarse con familiares desde el lugar del hecho.
El operativo de rescate se extendió por más de cinco horas, tiempo durante el cual los pasajeros permanecieron inmóviles dentro del colectivo para evitar que el peso se desplazara y la unidad terminara precipitándose al vacío. Bomberos, Defensa Civil y efectivos de la Policía de Neuquén trabajaron en conjunto para estabilizar el vehículo.
Las grúas especializadas tuvieron que ser trasladadas desde la capital neuquina, lo que demoró el rescate. Durante la espera, los pasajeros fueron evacuados de a uno por la ventana trasera del colectivo, en una maniobra que requirió extrema precisión para no alterar el equilibrio del vehículo.
Finalmente, todos los ocupantes fueron puestos a salvo sin lesiones de gravedad, aunque varios debieron recibir asistencia médica por crisis de nervios y shock. El colectivo fue remolcado recién al mediodía, cuando las condiciones de seguridad lo permitieron.