¿Qué puede salir mal cuando los adultos pierden la cabeza en una escuela? Lo que pasó ayer en la Escuela Mariano Moreno de Paraná es el ejemplo perfecto de cómo un problema entre chicos se convierte en espectáculo bochornoso protagonizado por sus propios padres.
Todo arrancó con una discusión entre estudiantes, de esas que pasan todos los días en cualquier colegio. Pero en lugar de que los adultos manejaran la situación con la madurez que se espera, la cosa escaló hasta las piñas dentro del mismo establecimiento educativo.
El video que circula por redes sociales muestra una escena que da vergüenza ajena: familiares de los alumnos agarrándose a golpes en los pasillos del colegio, mientras otros intentan separarlos. Una postal que ningún chico debería ver en su lugar de estudio, pero que lamentablemente se volvió viral por las razones equivocadas.
La Policía tuvo que intervenir para calmar los ánimos y restablecer el orden en la escuela. Los efectivos identificaron a seis personas involucradas en la gresca y ya se inició una investigación judicial para determinar las responsabilidades de cada uno.
¿En qué momento pensaron que resolver un conflicto escolar a los golpes era buena idea? Los chicos van a la escuela a aprender, no a presenciar peleas de adultos que deberían dar el ejemplo. Ahora la Justicia tendrá que determinar qué consecuencias enfrentarán estos familiares que convirtieron un establecimiento educativo en ring de boxeo.
La investigación sigue su curso mientras la comunidad educativa de Paraná se pregunta cómo evitar que episodios como este vuelvan a manchar la tranquilidad de las aulas. Porque una cosa es clara: cuando los adultos pierden el control, son los chicos los que más sufren las consecuencias.