La desesperación se palpa en cada rincón de Concepción del Uruguay. Los 900 trabajadores de la planta frigorífica “La China” de GTA llevan un mes sin cobrar y la situación se volvió insostenible. “Ya hace un mes que están sin cobrar. Los servicios vienen y te los cortan”, advirtió Klenner, ex secretario general del STIA.
Aunque la provincia interviene para evitar el corte de gas natural y electricidad, los empleados padecen situaciones de angustia y depresión porque están “al borde del abismo”. Muy endeudados con bancos, tarjetas de crédito y préstamos personales, muchos no saben cómo van a pagar desde una bicicleta hasta una moto.
“Concepción es una ciudad pero también es un pueblo de 100.000 habitantes”, explicó Klenner, marcando la diferencia con Paraná o Concordia. El cierre no solo afectó directamente a los 900 trabajadores, sino también a cazadores de pollos, granjeros y transportistas. Un taller que rectifica motores tiene cheques rechazados de la empresa y trabajos pendientes sin cobrar.
Desde la Provincia y el municipio envían bolsones de alimentos a los empleados, pero según Klenner es “un parche pequeño para un gran agujero”. La empresa vació las cámaras del frigorífico el fin de semana previo al cierre y “tienen todas para negociar y ganar”.
De cara al encuentro del jueves, las expectativas de cobrar lo adeudado de abril y mayo se desvanecen ante la urgencia de retomar el trabajo. “Imaginate, tenés el banco que te aprieta, la tarjeta, el corte de luz”, reflexionó. La sorpresa del cierre abrupto un martes dejó a todos preguntándose qué hacer.
El panorama es complejo: en las granjas hay poco pollo y la crianza lleva 45 días, lo que significa que estarán “un par de meses faenando nada”. Quizás se necesite un crédito blando provincial para que la empresa pueda reiniciar operaciones en una ciudad donde mil trabajadores sin gastar hace mucho daño a la economía local.