La madrugada del domingo se tiñó de tragedia en la Ruta Provincial 32, donde un hombre perdió la vida de la manera más cruel: después de sufrir un accidente, fue embestido por una camioneta mientras pedía ayuda en plena calzada.
El drama comenzó cuando la víctima sufrió un despiste con su vehículo en medio de una intensa niebla que reducía la visibilidad a pocos metros. Lejos de quedarse en un lugar seguro, el hombre decidió salir a la ruta para solicitar auxilio a otros conductores que pasaran por el lugar.
Fue en esos momentos desesperantes cuando una camioneta que circulaba por la zona no logró divisarlo a tiempo debido a las pésimas condiciones climáticas. El impacto fue letal y no hubo nada que hacer para salvar su vida.
La Ruta Provincial 32 volvió a ser escenario de una tragedia vial que pudo haberse evitado. Las condiciones meteorológicas adversas, sumadas a la falta de señalización adecuada en muchos tramos, convierten a esta arteria en una trampa mortal para quienes transitan durante las primeras horas del día.
¿Cuántas veces más tendremos que lamentar muertes evitables en nuestras rutas? La combinación de niebla espesa, falta de refugios seguros y la desesperación de quienes sufren accidentes crea un cóctel explosivo que cobra vidas de manera sistemática.
El personal policial trabajó en el lugar del siniestro durante varias horas para realizar las pericias correspondientes. La identidad de la víctima no fue revelada hasta tanto se notifique a los familiares directos del fallecido.