La Iglesia católica le plantó bandera al gobierno de Javier Milei y disparó con munición gruesa contra la reforma migratoria. ¿El motivo? Los cambios en la Ley de Migraciones que, según denuncian desde la Comisión Episcopal de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, generan situaciones de vulnerabilidad extrema para los extranjeros.
El comunicado, difundido tras un Encuentro Nacional realizado en Luján, no se anda con vueltas. Apunta directo contra el Decreto 366/2025 que modificó tanto la Ley de Migraciones como la de Ciudadanía, estableciendo controles más duros para el ingreso y permanencia de extranjeros. Los obispos hablan de “rechazo infundado y arbitrario” hacia los migrantes en las fronteras.
Pero acá viene lo picante: la Iglesia no solo critica las medidas, sino que las tilda de operación mediática. “Los supuestos operativos de control migratorio parecieran responder más a una estrategia de comunicación política que a la acción de un estado garante de derechos”, disparan sin filtro. ¿Una chicana directa a la Casa Rosada?
Los cambios implementados por el gobierno mediante DNU -y ahí está otra polémica, porque evitó el debate en el Congreso- incluyen la exigencia de seguro de salud o pago previo, la posibilidad de que las universidades públicas cobren aranceles a extranjeros y requisitos más estrictos sobre antecedentes penales. Todo un paquete que, según la Iglesia, complica aún más la vida de quienes ya la tienen difícil.
“La incertidumbre en los procesos de regularización y el cambio de categorías generan un temor constante a la expulsión”, remarcan desde la pastoral. Y agregan que esto obstaculiza el acceso a derechos fundamentales como documento de identidad, salud, educación y trabajo digno. En tiempos donde hasta los argentinos luchan por llegar a fin de mes, los migrantes quedan en una situación doblemente complicada.
La declaración episcopal también pone el foco en un contexto más amplio: “el acceso a un trabajo digno se vuelve difícil de alcanzar para las grandes mayorías” y se suma la creciente dificultad para acceder a servicios de salud de calidad. Una realidad que, según plantean, se vuelve “aún más desesperante” para las personas con discapacidad.
El enfrentamiento entre la Iglesia y el gobierno de Milei suma un nuevo capítulo. Después de las críticas por las políticas sociales y económicas, ahora el tema migratorio se convierte en otro frente de tensión. La pregunta que queda flotando es si la Casa Rosada va a responder o va a dejar que las críticas episcopales corran por elevación.