El mediodía se volvió una pesadilla eléctrica para los vecinos de Calabacillas y Puerto Yeruá. Un árbol decidió que era buen momento para caer justo sobre las líneas de media tensión, cortando de cuajo el suministro eléctrico en plena jornada.
El incidente ocurrió exactamente a las 13.20 horas en un monte ubicado en el acceso a Puerto Yeruá. La caída del árbol no solo provocó la rotura de un conductor de media tensión, sino que también sumergió a toda la zona en un apagón que se extendería por más de dos horas.
Desde la Cooperativa Eléctrica de Concordia confirmaron que sus técnicos trabajaron contrarreloj para solucionar el problema. Tras lo que calificaron como “intensas maniobras”, el personal logró restablecer el servicio recién a las 15.33 horas.
¿Casualidad o negligencia? La cooperativa fue clara al aclarar que la interrupción se produjo “por razones ajenas a la institución” y aprovechó para recordar algo que debería ser obvio: la importancia del mantenimiento y tala de árboles cercanos a los tendidos eléctricos.
El comunicado oficial no solo pidió disculpas a los usuarios afectados por las molestias, sino que también advirtió sobre las posibles consecuencias legales para quienes no tomen los recaudos necesarios en el mantenimiento de la vegetación próxima a las redes eléctricas.
Dos horas sin luz pueden parecer poco, pero cuando se trata de cortes evitables, cada minuto cuenta. La naturaleza no avisa, pero la prevención sí puede marcar la diferencia entre un día normal y una tarde a oscuras.