¿Que pasa cuando el protocolo se convierte en un arma de la interna? En el acto del 25 de Mayo, mientras Javier Milei encabezaba la comitiva oficial desde la Casa Rosada hasta la Catedral Metropolitana, se cocinaba un episodio que desnudo las tensiones internas del oficialismo.
El Presidente camino junto a su hermana Karina Milei y las autoridades parlamentarias Bartolome Abdala y Martin Menem hasta la Catedral. Ausente por no haber sido invitada: la vicepresidenta Victoria Villarruel. Pero el detalle fuerte vino despues, cuando el gabinete se dirigio al Cabildo para entonar el Himno Nacional.
Ahi paso lo que nadie esperaba: a Patricia Bullrich le impidieron el ingreso. La senadora y miembro de la Mesa Politica del Gobierno se quedo afuera, sintiendo el hielo de la Secretaria General de la Presidencia, que confecciona celosamente las listas para las actividades presidenciales.
La excusa oficial fue que “por protocolo” Bullrich no podia ingresar al Cabildo por no ser formalmente parte del elenco ministerial. Pero todos saben que el protocolo se estira y se achica segun las conveniencias politicas. La realidad es que Karina Milei le marco la cancha a quien se animo a criticar al vocero Manuel Adorni por su situacion judicial.
Bullrich acuso recibo y se quedo en el lugar, donde luego se entono la cancion patria al aire libre. Ahi, Milei estaba flanqueado por el jefe de Gobierno Jorge Macri y por Martin Menem, uno de los alfiles de Karina en la interna oficialista. La senadora sonrio cuando alguien grito “Vamos Patricia Presidenta!”, pero la tension ya estaba servida.
La marginacion de Bullrich del ingreso al Cabildo fue una demostracion de fuerza de Karina Milei, que no acepta las criticas internas ni la diferenciacion de la legisladora al presentar su Declaracion Jurada antes que los demas funcionarios. Un modo mas de diferenciarse del observado Adorni, pero que le costo caro.
Mientras tanto, el arzobispo Jose Ignacio Garcia Cuerva le reclamo dialogo a la clase politica: “Basta de polarizacion” y “Es cruel y escandalosa la ostentacion”. Ironico, considerando que adentro del oficialismo la polarizacion esta mas viva que nunca. La pregunta es hasta cuando Bullrich va a tolerar estos desplantes antes de que la interna explote definitivamente.