¿Un mapa para mostrar el éxito económico o un papelón cartográfico? Javier Milei volvió a generar polémica en las redes sociales después de compartir un supuesto mapa del crecimiento económico provincial que está plagado de errores y que despertó más dudas que certezas sobre los datos oficiales.
El material que subió el presidente a sus cuentas oficiales pretendía destacar el desempeño de las provincias argentinas, pero los usuarios no tardaron en detectar múltiples fallas cartográficas que pusieron en duda la seriedad del contenido. Desde límites provinciales mal trazados hasta colores que no coinciden con la leyenda, el mapa se convirtió en blanco de críticas.
Lo más llamativo es que nadie del equipo presidencial explicó de dónde salieron los números que sustentan esas conclusiones sobre el crecimiento económico. ¿Qué organismo oficial elaboró el informe? ¿Cuál es el período analizado? ¿Qué metodología se usó para medir ese supuesto crecimiento? Las preguntas se multiplican y las respuestas brillan por su ausencia.
En Entre Ríos, donde el gobernador Rogelio Frigerio mantiene una relación compleja con el gobierno nacional, la provincia aparece con un color que según los usuarios no se condice con la realidad económica local. Los datos sobre empleo, inversión pública y actividad industrial contrastan con el optimismo del mapa presidencial.
La polémica no es menor porque se da en un contexto donde el gobierno nacional viene prometiendo un repunte económico que todavía no se refleja en los indicadores más sensibles para la gente común: el empleo, los salarios y el consumo interno. Usar un mapa con errores para sostener ese relato no ayuda precisamente a generar credibilidad.
Este episodio se suma a una larga lista de comunicaciones oficiales que terminan generando más ruido que claridad. En tiempos donde cada dato económico se analiza con lupa, la precisión debería ser una prioridad, no una casualidad.