Después de meses de reclamos vecinales que parecían caer en saco roto, la Municipalidad de Paraná finalmente movió fichas. El predio del ex hipódromo, convertido en un foco de abandono entre las calles Salvador Maciá, Cocuzza, Coronel Uzín y División de los Andes, recibió una limpieza integral que los vecinos venían pidiendo a gritos.
El operativo no fue casualidad. Los habitantes de la zona llevaban tiempo denunciando el estado deplorable del terreno, que se había transformado en un verdadero problema de seguridad e higiene urbana. Malezas descontroladas, basura acumulada y condiciones que favorecían la proliferación de roedores e insectos habían convertido el lugar en una postal del abandono municipal.
Desde el Palacio Municipal confirmaron que la intervención apuntó específicamente a mejorar las condiciones de seguridad e higiene en un sector que había quedado relegado durante demasiado tiempo. La limpieza incluyó el desmalezado completo, la remoción de residuos acumulados y el acondicionamiento general del predio.
¿Era tan difícil escuchar a los vecinos antes? La pregunta queda flotando en el aire, especialmente cuando se trata de un tema tan básico como mantener espacios públicos en condiciones mínimas de habitabilidad. Los contribuyentes de esa zona pagan sus tasas como cualquier otro ciudadano de Paraná.
El ex hipódromo había sido durante años un punto de referencia en la ciudad, pero su abandono posterior lo convirtió en un dolor de cabeza para quienes viven en las inmediaciones. Ahora, con la limpieza realizada, resta ver si el municipio mantendrá un plan de mantenimiento periódico o si volverá a esperar nuevos reclamos para actuar.
La intervención marca un precedente importante para otros sectores de la ciudad que atraviesan situaciones similares. Los vecinos de Salvador Maciá y adyacencias podrán respirar tranquilos, al menos por un tiempo, sabiendo que sus voces fueron finalmente escuchadas por la administración municipal.