Los números oficiales cayeron como baldazo de agua fría sobre los gremios docentes. Mientras las organizaciones sindicales hablaban de un paro masivo, el Consejo General de Educación confirmó que el 71% de los maestros entrerrianos se presentó a trabajar durante la jornada de protesta de este jueves.
¿Qué pasó con la convocatoria gremial? El relevamiento oficial, que abarcó todas las escuelas de la provincia, mostró una realidad muy distinta a la que esperaban los dirigentes sindicales. De cada 10 docentes, siete estuvieron en sus puestos de trabajo, garantizando el dictado de clases en la mayoría de las instituciones educativas.
La cifra no es menor. Un 71% de presentismo durante una jornada de paro significa que la medida de fuerza no tuvo el impacto esperado por quienes la convocaron. En ciudades como Paraná, Concordia y Gualeguaychú, las escuelas funcionaron con relativa normalidad, aunque con algunos faltantes puntuales.
Los gremios docentes habían convocado la medida para reclamar mejoras salariales y condiciones laborales. Sin embargo, los números oficiales sugieren que una parte importante del sector no acompañó la protesta. ¿Desconfianza hacia la dirigencia sindical o conformidad con las propuestas gubernamentales?
El dato genera polémica inmediata. Mientras el gobierno celebra el alto presentismo como una muestra de responsabilidad docente, los sindicatos cuestionan la metodología del relevamiento y aseguran que las cifras no reflejan la realidad del aula.
Lo cierto es que los padres entrerrianos pudieron enviar a sus hijos a clases sin mayores inconvenientes. El sistema educativo provincial demostró una vez más su capacidad de funcionamiento, incluso en medio de medidas de protesta que, según los números oficiales, no lograron el respaldo masivo esperado.