¿Quién lo hubiera imaginado hace dos décadas? El sector apícola entrerriano acaba de protagonizar el récord más impresionante de su historia: USD 74 millones en exportaciones durante los primeros tres meses del año.
Los números no mienten y confirman lo que muchos productores de la provincia ya venían anticipando: casi 30 mil toneladas de miel cruzaron las fronteras argentinas en apenas un trimestre. Un volumen que marca el crecimiento sostenido más importante de las últimas dos décadas.
Entre Ríos, con sus colmenas distribuidas desde Federación hasta Gualeguaychú, se consolida como uno de los protagonistas indiscutidos de este boom exportador. Los apicultores entrerrianos, que durante años trabajaron en silencio perfeccionando sus técnicas, ahora cosechan los frutos de una apuesta que parecía imposible.
El sector mielero no solo bate récords, sino que se posiciona como uno de los complejos productivos con mayor proyección de la matriz exportadora argentina. Mientras otros sectores luchan contra la volatilidad, la miel entrerriana vuela alto en los mercados internacionales.
¿El secreto? Una combinación perfecta entre condiciones climáticas favorables, tecnología aplicada y la experiencia acumulada de productores que apostaron fuerte cuando pocos creían en el potencial del sector.
Este récord no es casualidad: es el resultado de una transformación productiva que coloca a Entre Ríos en el mapa mundial de la apicultura. Los próximos meses dirán si esta tendencia se sostiene, pero los indicadores actuales son más que prometedores.
Con informacion de: Dos Florines.