El cielo entrerriano se prepara para rugir con fuerza. El Servicio Meteorológico Nacional no anduvo con vueltas y largó las alertas que nadie quiere escuchar: amarillo para hoy, naranja para mañana. Y cuando el SMN pone naranja en toda la provincia, es porque la cosa viene en serio.
Este miércoles, los departamentos Colón, Uruguay, Tala, Gualeguay y Victoria ya están bajo alerta amarillo. Las cuentas son claras: entre 30 y 60 milímetros de agua, viento que va a hacer bailar los techos y granizo que puede arruinar más de un auto estacionado al aire libre. ¿Alcanza con eso? Parece que no.
Porque para el jueves, la película cambia de género. El organismo nacional subió la apuesta y puso alerta naranja en los 17 departamentos entrerrianos. Acá ya no hablamos de una lloviznita con viento: son tormentas localmente severas, con ráfagas que van a superar los 90 kilómetros por hora y una acumulación de agua que puede llegar a los 90 milímetros. Como si fuera poco, viene con actividad eléctrica intensa.
Las recomendaciones del SMN suenan a manual de supervivencia: no salir si no es necesario, asegurar todo lo que pueda volar y, básicamente, quedarse quietito en casa hasta que pase la tormenta. Porque cuando el cielo entrerriano se pone así, más vale tomárselo en serio.
¿Estamos preparados para lo que viene? La pregunta no es menor cuando hablamos de fenómenos que pueden dejar pueblos enteros sin luz, calles convertidas en ríos y familias enteras esperando que no se vuele el techo. Mañana sabremos si las precauciones alcanzaron.
Con informacion de: Diario Junio.