¿Un millón cien mil turistas en movimiento suena a éxito? La realidad es más compleja. Durante el feriado por el Día del Trabajador, esa cifra de viajeros dejó $235 mil millones en el país, pero con un detalle que marca la diferencia: estadías más cortas y menor consumo real por persona.
Los números hablan de una Argentina que sigue apostando al turismo interno, pero con el bolsillo más ajustado. Los eventos programados fueron los que sostuvieron la actividad en distintos destinos, funcionando como el salvavidas de una temporada que necesita cada peso que ingresa.
En Entre Ríos, la postal fue menos alentadora. La actividad turística mostró un panorama dispar y de bajo nivel en términos generales. Mientras algunos puntos como Gualeguaychú y Concordia lograron captar visitantes por eventos puntuales, otras localidades vieron pasar el feriado sin el movimiento esperado.
La realidad es que el turista argentino está cambiando sus hábitos: viaja más seguido pero gasta menos y se queda menos tiempo. Una estrategia de supervivencia en tiempos donde cada escapada debe ser calculada al centavo.
¿Es suficiente para sostener al sector? Los $235 mil millones suenan impresionantes, pero distribuidos entre más de un millón de turistas y comparados con la inflación, el panorama se vuelve más austero. El desafío está en cómo mantener estos números cuando la economía familiar sigue apretada.
Con informacion de: El Once.