En la Plaza de las Colectividades de Paraná, el tiempo se detuvo por un momento. 44 años después del hundimiento del ARA General Belgrano, veteranos de Malvinas volvieron a encontrarse para mantener viva una memoria que, según ellos, corre el riesgo de desvanecerse.
El acto reunió a familiares y excombatientes que, con la solemnidad que marca cada 2 de mayo, renovaron su pedido: que la historia no se olvide. Desde el Centro de Veteranos fueron claros en su mensaje: es fundamental que las nuevas generaciones conozcan lo que pasó en aquellas aguas del Atlántico Sur.
¿Por qué insisten tanto en el recuerdo? Porque saben que la memoria es frágil y que, sin el esfuerzo constante de mantenerla viva, los hechos se diluyen en el tiempo. El ARA General Belgrano no fue solo un barco que se hundió: fue el símbolo de una guerra que marcó a toda una generación de argentinos.
Los veteranos no piden venganza ni rencor. Piden memoria y enseñanza. Quieren que los jóvenes entiendan qué significó Malvinas, qué se perdió en esas islas y qué lecciones dejó aquella guerra. En una época donde la historia parece acelerarse y los hechos se olvidan rápidamente, su reclamo cobra una relevancia especial.
El encuentro en la plaza no fue solo un acto protocolar. Fue un grito silencioso de quienes vivieron la guerra en carne propia y no quieren que su experiencia se pierda en el olvido. 323 tripulantes del Belgrano perdieron la vida aquel 2 de mayo de 1982, y sus compañeros que sobrevivieron sienten la responsabilidad de mantener viva su memoria.
Con informacion de: El Once.