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Una joya de la navegación se lució en Buenos Aires

El Amérigo Vespucci es un deleite para la vista, de cerca y de lejos.

Los descendientes de italianos han tenido una razón especial para estar orgullosos: hasta hace unos días, estuvo amarrado en el Puerto de Buenos Aires el buque escuela Amerigo Vespucci, el más antiguo y “hermoso” de la Marina Militar Italiana.

“Non chi comincia ma quel che persevera” (No el que empieza, sino el que persevera), es el lema del buque escuela Amerigo Vespucci, el más antiguo y “hermoso” en servicio de la Marina Militar italiana, que estuvo haciendo escala en el puerto de Buenos Aires.

La presencia del navío fue parte de su gira mundial 2023-2025. Se trata de su segunda visita, después de 70 años. Llamada así en honor al célebre navegante por quien nuestro continente fue bautizado América, fue construida en el Regio Cantiere Navale de Casatellammare di Stabia, en Nápoles y botada un 22 de febrero de 1931.

Además de poder realizarse una visita al buque escuela, la Embajada de Italia, junto con la Agregaduría de Defensa, el Consulado General de Italia en Buenos Aires, el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires y la Agencia ICE, organizaron una serie de actividades para conocer más sobre sus casi 100 años de historia bajo el nombre “El mar que nos une”.

Entre ellas se destacan la exposición organizada por el Consulado General de Italia, en colaboración con el Museo Nacional de la Emigración Italiana, bajo el nombre “Mis raíces están aquí – Experiencia inmersiva sobre la emigración italiana y una muestra fotográfica llamada Amerigo Vespucci: “la nave più bella del mondo”, presentada por el Instituto Italiano de Cultura en Buenos Aires que reúne 40 obras realizadas por dos prestigiosos fotógrafos italianos: Maki Galimberti y Massimo Sestini, que fuera inaugurada el miércoles 20 de marzo en el Centro Cultural Kirchner (Sarmiento 151), en la Sala 607.

Uno de los que formó parte de la ceremonia de inauguración fue Maki Galimberti. El artista nació hace 53 años en Milán e inició su carrera a los 18 como fotógrafo de gráfica periodística. Es autor de cientos de reportajes y portadas sobre todo de Época y Panorama y a partir del 2000, se consagró como retratista de celebrities, escritores, políticos, con una fuerte presencia en las portadas de revistas italianas e internacionales más importantes, como Newsweek, El País, Time, Vanity Fair, Sette.

Actualmente, Maki es embajador de las cámaras fotográficas Sony y autor de numerosas campañas publicitarias y sociales. Entre sus retratos más destacados figuran los de Paul Auster, Eros Ramazzotti, Martin Scorsese, Paulo Dybala, actrices, modelos italianas bellísimas así como soldados, migrantes desesperados y refugiados. En fin, un fotógrafo sensible a la belleza, pero también al dolor. Él suele definirse como un “killer sin arma”.

Un barco singular

Cuenta la historia que en 1962 la fragata Amerigo Vespucci se ganó el mote de “La più bella del mondo” al cruzarse con un portaaviones norteamericano en el Mediterráneo. Según las normas de navegación, los buques más grandes tienen prioridad sobre los más pequeños, por lo que el portaaviones pidió al velero que se identificara mediante señales luminosas. Desde el barco respondieron: ‘Buque Escuela Amerigo Vespucci, Armada Militar Italiana’, a lo que el comandante estadounidense respondió: “Eres el barco más hermoso del mundo”.

Entre 1931 y 2023, el Amerigo Vespucci realizó 87 campañas de instrucción para cadetes de la 1ª Clase de la Academia Naval. Actualmente, su tripulación, que fue retratada por el Galimberti en medio de sus actividades, está compuesta por 264 soldados, entre ellos 15 oficiales, 30 suboficiales, 34 sargentos y 185 cabos y marineros.

–¿Cómo se inició este proyecto?

–En realidad, fue iniciativa mía. Me fascina la mezcla de concreción y estética de quienes viven y trabajan en el mar. Una periodista de larga trayectoria, Carla Bardelli, de Livorno, promovió una exposición en su ciudad con mis retratos, pero no fue hasta que Massimo Sestini, uno de los mejores fotoperiodistas de la actualidad, aceptó mi propuesta de combinar mis fotografías de la tripulación con sus tomas magistrales de la nave durante la navegación que el proyecto tomó forma.

La Municipalidad de Livorno invirtió en un montaje expositivo de gran impacto. Para mí es, ante todo, una historia de amistad y estima entre fotógrafos, de la que me siento orgulloso.

Obra maestra

Massimo Sestini, la dupla en este trabajo en altamar, fue ganador del World Press Photo 2015, en la sección Información general, y colabora con las revistas más prestigiosas del mundo, como Time o Le Monde. Para este trabajo en particular fotografió la embarcación desde posiciones y situaciones estratégicas, como desde helicópteros y aviones de la Armada Italiana.

Y el Amerigo Vespucci tenía para darlo todo con sus 101 metros de extensión y 26 velas de lona gruesa cosidas a mano. Es considerado una auténtica obra maestra de la excelencia náutica italiana en el mundo. “Contiene en sí mismo, lo mejor de las tradiciones marítimas y todos los símbolos que representan la cultura italiana”, explican desde el Instituto Italiano de Cultura.

Su casco blanco y negro, con ojos de buey que recuerdan a las baterías de cañones de los barcos del siglo XIX, tiene frisos de proa y arabescos de popa en oro puro, velas de lona, cuerdas de material vegetal y madera súper brillante. En la proa lleva la imagen del explorador marítimo italiano y cosmógrafo que le dio nombre, el legendario Amerigo Vespucci, Américo Vespucio, en español. El navegante nacido en Florencia y naturalizado castellano en 1505, participó en al menos dos viajes de exploración al Nuevo Mundo.

El buque escuela ya partió a otros destinos, pero en CABA quedo montada una muestra fotográfica.

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