El giro es fuerte: la imprenta que quedó en el Estado por las causas de Sergio Urribarri va a tener una nueva vida. Ahora, en el inmueble de Paraná, vas a tener la central del 107.
El Gobierno de Entre Ríos resolvió destinar al sistema público de salud el predio donde funcionaba la imprenta TEP SRL. La toma de posesión formal se concretó durante los primeros días de octubre, con intervención de la Escribanía Mayor de Gobierno.
Las propiedades están en Racedo 409 y 415. Allí se van a reunir la Dirección General de Emergencias Sanitarias, la central de despacho del servicio 107 y la coordinación de traslados interhospitalarios.
También habrá un taller para mantener los sistemas de comunicación de las ambulancias. Ese detalle no es menor: el 107 depende de que la radio, la señal y el despacho funcionen sin cortarse.
El ministro de Salud, Daniel Blanzaco, destacó que el espacio permitirá concentrar distintas áreas operativas. La idea es juntar en un solo edificio las áreas vinculadas con la atención de emergencias médicas.
José Cáceres, responsable de la Dirección General de Emergencias Sanitarias, señaló que el organismo tendrá por primera vez un edificio propio en sus más de 40 años de existencia. Esa frase pesa: no es solo un cambio de oficina, es una base operativa para la emergencia médica provincial.
Desde esa nueva sede también se quiere avanzar en la organización de una central de emergencias y en un proyecto de hospital virtual. El objetivo es coordinar la red provincial de traslados de pacientes críticos.
El decomiso de los bienes fue ordenado a favor del Estado entrerriano en el marco de cinco procesos judiciales que llegaron a juicio penal e integraron la denominada megacausa. Además de las propiedades, la Justicia dispuso que pasaran a manos del Estado dos vehículos, una motocicleta y distintos equipos informáticos.
El secretario de Justicia, Julián Maneiro, explicó que el Poder Ejecutivo define el destino de los bienes una vez que las resoluciones judiciales quedan firmes y la Justicia notifica al Estado provincial. En ese marco, las maquinarias de imprenta serán reasignadas a la Imprenta Oficial de Entre Ríos, mientras que los vehículos se distribuirán entre distintas reparticiones públicas.
La decisión convierte un inmueble ligado a los procesos judiciales en un nodo sanitario. No es un gesto simbólico: es un espacio que va a operar con ambulancias, traslados y comunicaciones.
El destino del predio muestra cómo el Estado recupera activos y los convierte en infraestructura pública. En Paraná, la discusión ya no es solo judicial: también sanitaria.