El mercado argentino sintió el temblor desde Brasil, donde Lula da Silva ganó la segunda vuelta con 51,79% de los votos. El resultado llegó con fuerza a los mercados.
A las 12 horas, el índice MSCI Merval caía 5,2% y se ubicaba en 97.004 puntos. La rueda mostraba nerviosismo en renta variable y deuda soberana.
Los bonos Globales retrocedieron 1,2% en promedio. El riesgo país subió 38 unidades y quedó en 745 puntos básicos, el máximo desde el 24 de octubre del año pasado.
El dólar al público sumó 10 pesos o 0,7% y llegó a 1.560 pesos para la venta, según la referencia del Banco Nación. El valor quedó en un máximo nominal.
En la plaza estadounidense, las acciones y ADR de compañías argentinas se hundían hasta 11%, con Mercado Libre y los bancos al frente. La empresa de comercio electrónico, fundada por Marcos Galperin, tiene su mayor fuente de ingresos en el mercado brasileño.
El promedio de las acciones argentinas volvió a precios más bajos medidos por el contado con liquidación desde la rueda previa a las elecciones legislativas de 2025. Ese dato muestra que el mercado todavía recuerda la incertidumbre política y la sensibilidad de los activos frente a los comicios vecinos.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, explicó que los activos brasileños reaccionaron con un contundente retroceso tras el desarme del escenario pro-mercado. Señaló que el triunfo de Lula frente al senador Flávio Bolsonaro tomó por sorpresa a inversores que habían descontado una victoria de la oposición.
El gobierno de Javier Milei no se pronunció tras la victoria brasileña. Ni el presidente ni la Cancillería emitieron una comunicación sobre el resultado, pese al respaldo previo del mandatario argentino al senador Flávio Bolsonaro.
En la primera vuelta, Milei había escrito en X: «Pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha y los mercados lo festejan con grandes subas». También atacó a Lula con expresiones duras y lo acusó de hacer campaña sucia, en un cruce que quedó como telón de fondo del resultado.
La remontada de Lula fue inédita en la historia democrática de Brasil, según los resultados oficiales con el 100% de las urnas escrutadas. El candidato opositor, Flávio Bolsonaro, no reconoció la derrota y anunció que pedirá la anulación de las elecciones.
Bolsonaro cuestionó la decisión del Supremo Tribunal Federal de extender dos horas el horario de votación, tras denuncias sobre problemas en el transporte de electores. Aseguró que esa medida cambió las reglas del juego y generó una quiebra total de la igualdad entre votantes de distintos estados.
El mercado argentino deberá absorber ahora una señal clara: cuando se mueve Brasil, la economía vecina también tiembla. La pregunta que queda en la mesa es si el riesgo país y el dólar siguen subiendo o si el ajuste se detiene.