En una pared de la calle Selva de Montiel, en Paraná, está tomando forma algo más que un mural. Es una declaración de fe mundialista, pintada a mano por Facundo, un artista local que decidió que la mejor manera de sumarse a la fiebre del Mundial era con un pincel y la cara de Lionel Messi mirando a quien pase.
La iniciativa no nació de un encargo ni de un sponsor. Nació de las ganas. Facundo explicó que quiso aportar algo concreto al clima que se vive en el país cada vez que Argentina entra en competencia: esperanza, buena energía y fe. Tres palabras simples que, en tiempos de incertidumbre, pesan bastante.
“Él representa un sacrificio, una buena persona y fe para toda la gente“, dijo el autor sobre su elección de retratar al capitán de la Selección. No eligió a Messi por marketing ni por tendencia: lo eligió porque para muchos argentinos esa figura condensa algo que va más allá del fútbol. Un tipo que se fue de chico, que volvió campeón del mundo, que llora en público y que igual sigue.
El mural todavía estaba en proceso al momento de difundirse las imágenes, pero ya mostraba la escala y el detalle que el artista le imprimió al trabajo. En barrios como el de Selva de Montiel, este tipo de intervenciones cambian la textura de la calle: de pronto una pared gris tiene historia, tiene nombre, tiene cara.
Con el Mundial encendiendo pasiones en toda la provincia, Paraná suma así su propio gesto artístico al fervor colectivo. Una pared, un pintor y la imagen del 10 como punto de encuentro entre el arte callejero y la ilusión de todo un país.