El dólar no para de subir y este lunes alcanzó su precio más alto desde febrero. En la plaza mayorista ganó seis pesos para cerrar en $1.446,50, mientras que el minorista del Banco Nación llegó a $1.465. ¿Es el inicio de una nueva tendencia o solo un movimiento estacional?
Los números no mienten: en lo que va de junio, el tipo de cambio oficial subió 38,50 pesos, un alza del 2,7 por ciento. El dólar blue no se quedó atrás y avanzó diez pesos hasta los $1.445, mientras que el contado con liquidación rozó los $1.520 por primera vez desde enero.
Pero hay un dato que llama la atención: el monto operado en el segmento de contado se desplomó 38 por ciento respecto del viernes, a solo 427,6 millones de dólares. Una baja que habla de cautela en el mercado.
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, ve el vaso medio lleno: “Continúa el gradual deslizamiento del dólar mayorista, un proceso que no interrumpe la racha compradora del BCRA“. Para él, la estrategia oficial de aprovechar la sobreoferta para acumular reservas “resulta bienvenida por los operadores”.
Sin embargo, Roberto Geretto de Adcap Grupo Financiero marca una advertencia clave: “Mientras sigan las liquidaciones de exportaciones no parece ser el inicio de una nueva tendencia, pero en el segundo semestre la dinámica exportadora suele ser menor”. Un dato a tener en cuenta.
Los números del Banco Central son contundentes: ya superó la meta de acumular USD 10.000 millones en reservas durante el año. Las reservas netas bajo metodología FMI pasaron de -USD 14.318 millones a -USD 5.977 millones. Un cambio que refleja el impacto de la cosecha récord y el aporte del complejo energético y minero.
El analista Salvador Di Stefano es optimista: “En los primeros 29 meses de Javier Milei en el gobierno el superávit de cuenta corriente cambiaria fue de USD 2.705 millones, mientras que en los 29 meses anteriores el déficit era de USD 3.258 millones“. Para él, no hay razones para pensar en una devaluación del peso.
La pregunta que se hacen los entrerrianos es simple: ¿conviene dolarizarse ahora o esperar? Con el dólar en máximos de cuatro meses y la demanda estacional de principios de mes presionando, la respuesta no es sencilla. Lo que sí está claro es que el mercado cambiario argentino está viviendo una transformación estructural que va más allá de los movimientos diarios.