¿Qué pasa cuando un chico necesita protección inmediata pero sacarlo de su entorno familiar puede ser peor que dejarlo? Entre Ríos encontró una respuesta que está cambiando la forma de cuidar a los más vulnerables.
El Consejo Provincial del Niño, Adolescente y Familia (COPNAF) coordina el programa “Familias de abrigo”, una herramienta que busca evitar la institucionalización de menores en situaciones de riesgo. La iniciativa prioriza el acompañamiento familiar durante períodos determinados, manteniendo a los chicos en entornos más cercanos y contenedores.
La titular del COPNAF explicó que se trata de un sistema que permite brindar cuidado temporal a niños y adolescentes que no pueden permanecer con sus familias de origen por diferentes motivos. “Es una alternativa que respeta los vínculos y evita el desarraigo que genera la institucionalización”, destacó la funcionaria.
Por su parte, la subdirectora de Cuidados Alternativos para las Infancias detalló cómo funciona el programa en la práctica. Las familias de abrigo reciben capacitación específica y acompañamiento profesional constante para brindar contención a menores que atraviesan situaciones complejas.
El programa representa un cambio de paradigma en la protección de derechos de niños y adolescentes. En lugar de recurrir automáticamente a instituciones, se busca mantener el carácter familiar del cuidado, algo que los especialistas consideran fundamental para el desarrollo emocional de los menores.
Entre Ríos se suma así a una tendencia que privilegia los cuidados alternativos por sobre la institucionalización, una práctica que durante décadas fue la respuesta automática ante situaciones de vulnerabilidad infantil. El desafío ahora es consolidar el programa y extenderlo a toda la provincia.