Los años pasan, pero la pasión por el básquet no se apaga. En Paraná, los históricos de la pelota naranja tienen una nueva oportunidad de volver a sentir la adrenalina de la competencia: la Asociación Paranaense de Básquet puso en marcha la categoría maxibásquet +55, un espacio pensado especialmente para aquellos que superaron el medio siglo de vida pero que todavía tienen fuego en las venas.
La iniciativa no es casual. En una ciudad donde el básquet tiene raíces profundas y donde muchos jugadores que brillaron en décadas pasadas seguían con ganas de competir, esta nueva categoría llega como una bocanada de aire fresco. ¿Quién dijo que después de los 55 años no se puede seguir corriendo la cancha y metiendo triples?
La primera jornada se desarrolló en el emblemático Quique Club y, según los organizadores, fue todo un éxito. Los históricos del básquet paranaense se calzaron las zapatillas una vez más y demostraron que la experiencia y la técnica pueden compensar lo que los años se llevaron en velocidad. El nivel de juego sorprendió a propios y extraños.
Esta categoría no solo representa una oportunidad deportiva, sino también un reencuentro generacional. Muchos de estos jugadores compartieron canchas en los años dorados del básquet local, cuando Paraná era una plaza fuerte en el panorama provincial. Ahora, con algunas canas de más y quizás unos kilos extra, vuelven a encontrarse en el lugar que los vio brillar.
El maxibásquet +55 promete convertirse en una de las categorías más atractivas del calendario local. Los organizadores ya anticipan que la convocatoria superó las expectativas iniciales y que será necesario ampliar la cantidad de equipos participantes. Paraná demuestra una vez más que el básquet no tiene edad y que la pasión por este deporte trasciende cualquier barrera temporal.