¿Que pasa cuando la educacion deja de ser un derecho para convertirse en mercancia? La respuesta esta en cada aula de Entre Rios y del pais, donde la crisis educativa no es solo falta de recursos, sino algo mucho mas profundo y perturbador.
Esta crisis que atraviesa todos los sectores del mundo no puede responderse con superficialidades ni con meras cifras estadisticas. Debe entenderse en toda su densidad historica, politica, economica y social. Las raices estructurales burguesas hacen de la educacion un campo mercenario de disputa, no un espacio de formacion de conciencia critica.
En un mundo regido por el capitalismo globalizado, la educacion esta sometida a la dictadura del mercado. Sus sistemas son evaluados con criterios de “eficiencia”, “productividad” y “competitividad”, categorias tomadas de la barbarie empresarial y aplicadas mecanicamente a su dictadura pedagogica.
El resultado es demoledor: en lugar de formar sujetos criticos capaces de transformar su realidad, se entrenan operadores dociles para un mercado de trabajo precarizado. Esta es la primera dimension de la crisis: la subordinacion estructural de la educacion al capital, que la corrompe en su sentido mas profundo.
La desigualdad se profundiza cuando el acceso a una educacion de calidad universitaria es imposible bajo las normas del capitalismo. Proliferan universidades privadas de baja exigencia, con programas cortos y diplomados pensados como productos de consumo rapido, diseñados para habilitar competencias puntuales para el mercado.
Nunca como ahora hubo tanta informacion disponible, pero nunca la ignorancia fue tan funcional al poder. La llamada infodemia multiplica contenidos fragmentarios, superficiales y efimeros, sin jerarquia de ideas. En lugar del pensamiento profundo, se fomenta la conexion sin reflexion. En lugar del pensamiento critico, se impone la logica del “clic”.
Esta inundacion de informacion funciona como un distractor masivo que degrada el aprendizaje en las aulas, convirtiendo a profesores y alumnos en mediocres repetidores de flujos comunicacionales masivos. El capitalismo digital, con sus algoritmos de segmentacion y control, introdujo una nueva dimension: la colonizacion tecnologica de la conciencia.
Para transformar el mundo es necesario comprenderlo, pero nos quedamos con interpretaciones vagas. El saber se volvio repetitivo, anulando una premisa fundamental: sin comprension profunda de la realidad, no hay transformacion posible.
Con informacion de: Diario Junio.