¿Qué puede salir mal cuando una empresa privada opera con maquinaria pesada cerca de la infraestructura vital de agua? La respuesta llegó este miércoles cuando EDOS tuvo que paralizar completamente su planta potabilizadora tras un accidente que dejó en evidencia la fragilidad del sistema.
El daño no fue menor: una empresa externa que realizaba trabajos ajenos al ente perforó accidentalmente el conducto principal mientras operaba en la zona. La magnitud del desperfecto obligó a las autoridades a tomar una decisión drástica: detener preventivamente toda la planta para resguardar la integridad del sistema de distribución.
Las consecuencias no se hicieron esperar. Varios sectores de la población ya experimentan baja presión en el suministro, cortes totales temporales y turbiedad una vez que el servicio comience a normalizarse. Un panorama que promete extenderse hasta que los equipos técnicos logren reparar el caño maestro.
Desde EDOS confirmaron que ya activaron los protocolos de contingencia y que sus equipos técnicos trabajan en el lugar de la rotura. “Solicitamos a los vecinos comprensión ante esta situación ajena al ente. Estamos trabajando para normalizar el servicio lo antes posible”, indicaron desde la empresa.
La pregunta que queda flotando es qué controles existen sobre las empresas privadas que operan cerca de infraestructura crítica. Porque cuando se trata del suministro de agua, un error con maquinaria pesada puede dejar a miles de familias sin el servicio más básico de un día para el otro.
Con informacion de: Diario Junio.