La UNER mide la presencia de plaguicidas en Oro Verde

143
La preocupación de la comunidad e Oro Verde por las fumigaciones derivó en la intervención de la UNER.

A pedido del municipio la UNER toma muestras de aguas subterráneas, de suelos y de colectores para medir la presencia de plaguicidas. La idea es que esa información se traduzca en políticas públicas.

REDACCIÓN EL DIARIO / [email protected]

 

Como en otras tantas localidades, ciudadanos de Oro Verde hicieron pública su preocupación por el impacto en la población de plaguicidas que se aplican para uso agrícola. La intendencia recogió el guante de los planteos de la comunidad. Así las cosas, la municipalidad  recurrió a las Facultades de Ciencias Agropecuarias e Ingeniería de la UNER y el INTA con el propósito de acordar una estrategia para producir el monitoreo reclamado.

El objetivo general consiste en diseñar e implementar un sistema de control y evaluación que pueda continuar siendo aplicado por la administración municipal.

En diálogo con EL DIARIO, un referente del proyecto, el docente e investigador Enrique Paravani explicó que la idea es “medir la presencia pero también la concentración de plaguicidas es importante, porque puede haber en algún momento pero con concentración mínima, que no tendría injerencia sobre la comunidad”.

–¿Qué vendría a justificar que la Universidad le preste atención a este tema en particular en la provincia de  Entre Ríos?

–En los últimos años, se han presentado cambios importantes en el uso de los suelos en la localidad de Oro Verde poniendo en tensión el uso de las tierras residenciales y agropecuarias. En el año 2019 en el marco de una tesis de posgrado de INTA Paraná, se analizaron percepciones de riesgo de la población sobre el uso de plaguicidas agrícolas en el municipio. Atendiendo la demanda de la población, el municipio de Oro Verde solicitó a la Universidad y al INTA llevar adelante un plan de monitoreo ambiental dentro del municipio.

Este tipo de estudio no sólo es fundamental para el municipio de Oro Verde, sino también para toda la comunidad de la UNER, dado que en Oro Verde existen dos de sus Facultades, también la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UADER, la escuela Alberdi y el INTA, se encuentran ubicados en esta localidad.

DEFINICIONES

–¿Cómo se producen las mediciones?

–Las diferentes mediciones se llevaran a cabo en puntos escogidos estratégicamente por todas las Instituciones intervinientes. Los muestreos se realizarán en tres zonas del municipio: sur, centro y norte. Las mediciones serán realizadas en muestras de agua subterránea, de suelo y de colectores de deposición atmosférica.

–¿Qué aplicación práctica tiene contar con información sobre estas cuestiones?

–La generación de conocimiento sobre el estado actual de los recursos naturales y su afectación por plaguicidas es de alto interés de las Instituciones intervinientes. La demanda de la población será respondida con informes detallados de la situación actual de estos lugares muestreados estratégicamente y en diferentes momentos del año. Se establecerán protocolos de muestreo para dar continuidad al monitoreo y de accesibilidad de la información a través de las redes sociales del municipio.

MUESTRAS. El proyecto tiene una duración de 18 meses y se desarrolla desde el Laboratorio de Química Ambiental “Ing. Hugo Barbagelata” de la FIUNER. En el diseño se consigna que “en los últimos años se presentaron cambios en los usos del suelo y en la fisonomía de la localidad, que fue pasando de ser una localidad rural a satélite de una gran urbe como Paraná, poniendo en tensión dos usos de la tierra: residencial y agropecuario”.

Cabe recordar que en 2019 un trabajo de tesis del Departamento de Recursos Naturales y Gestión Ambiental del INTA Paraná analizó la presencia de glifosato y su principal metabolito ambiental, AMPA, en el aire de Oro Verde. El hallazgo generó preocupación en la población y el gobierno local solicitó asistencia a la FIUNER para el desarrollo de un plan, que consiste en monitorear no sólo el aire sino también del suelo y el agua, y evaluar la presencia y también la eventual concentración de agroquímicos.

Con este panorama a la vista, el equipo del proyecto diseñó un plan de muestreo y determinó tres zonas estratégicas: el centro y casco urbano más poblado; el sur, aproximadamente en la zona frente al INTA; y el área de El Triangular. Según la planificación se realizarán protocolos de muestreo siguiendo normas internacionales y se redactarán tres manuales de actuación: de agua subterránea, de suelos en espacios públicos y de aire en seco (partículas) y húmedo (lluvias).

–¿Cómo se instrumentarán las mediciones?

–Se utilizarán seis colectores de depositación atmosférica del INTA, se tomarán muestras de cinco pozos de agua subterránea y de suelo en otros tantos espacios de uso común.

El comienzo del monitoreo estaba previsto para marzo pero se atrasó por las dificultades de la pandemia y por la escasez de precipitaciones, ya que se necesita la presencia de lluvia para la siembra y aplicación de plaguicidas. El muestreo está dividido en tres etapas, acordes a los momentos de presiembra, siembra y cosecha. Ya se comenzó con la primera.

“¿Podría haber contaminación entonces?”, preguntó EL DIARIO a Paravini, titular de la cátedra de Química General Inorgánica y director del Laboratorio de Química Ambiental. “Es un llamado de atención; es un tema pujante, pero hay que tener datos, analizarlos y a partir de ahí tomar medidas”, indicó antes decir que es importante “medir la presencia pero también la concentración de plaguicidas, porque puede detectarse en algún momento pero con concentración mínima, que no tendría injerencia sobre la comunidad”.

El proyecto relevará no sólo la presencia y concentración de glifosato, “sino también de muchos residuos, para tener un panorama en todo el municipio”, precisó el entrevistado.

 Organización del trabajo

Los análisis fisicoquímicos de las muestras de suelos se realizarán en el Laboratorio de Suelos de la FCA-UNER; los de las muestras de agua en el Laboratorio de Química Ambiental de la FIUNER; y los de depositación atmosférica en el Laboratorio del Departamento de Recursos Naturales y Gestión Ambiental del INTA Paraná. Además, se enviarán alícuotas de cada muestra al Laboratorio de Investigación y Análisis de Residuos y Contaminantes Químicos (PRINARC) de la Facultad de Ingeniería Química de la UNL, que “cuenta con un equipo de última generación, que permite analizar más de 50 moléculas de los principales herbicidas, insecticidas y fungicidas”, destaca el proyecto. Paravanise mostró inquieto por el hecho de que Entre Ríos carezca de tecnología para hacer análisis de plaguicidas. “Hace tiempo venimos pidiendo y gestionando la adquisición de un equipo. Sale 600 mil dólares. Es un monto importante, pero para una provincia 30 o 40 millones de pesos no es tanto, teniendo en cuenta el potencial”, señaló.

Potencial de transferencia

Como etapa final, el proyecto elaborará un documento con los resultados, que se publicará en la página web del Municipio y se socializará en reuniones con autoridades comunales y con la comunidad en general. También se realizarán propuestas y recomendaciones para dar continuidad al sistema de monitoreo.

El director del proyecto se refirió a los aportes pueden realizarse desde la FIUNER ante la problemática. “Bioingeniería, Bioinformática e Ingeniería en Transporte tienen materias muy afines, como Química General e Inorgánica y Química Orgánica y Biológica. El Transporte también es un participante importante, por ejemplo ante la contaminación atmosférica, que si bien no lo planteamos en este proyecto, es un tema a abordar. Las tres carreras tienen una fuerte impronta ambiental”.

El equipo

El proyecto tiene como codirectores a Enrique Paravani y a Carolina Sasal (INTA Paraná). Al equipo lo integran también Carolina Galetto, Mariana Bianchi y Gabriela Acosta por la FIUNER; Valeria Ormaechea y Silvana Spizzo por la FIUNER y la FCA-UNER; José Daniel Oszust, María Romina Befani y Carolina Elisabet Waigand por la FCA-UNER; Javier Fernández por la FIUNER y la Secretaría de Medio Ambiente del Municipio; Mariela Seehaus, Emmanuel Gabioud, Natalia Van Opstal y Marcelo Wilson y Ana Wingeyer por el INTA Paraná.