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jueves, octubre 1, 2020
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    Proyecto Camalote suma una obra singular a su catálogo

    Se encuentra en instancia de preventa el libro Polixena y la cocinerita de Alfonsina Storni que, con ilustraciones de Carla Brugo, está editando Proyecto Camalote. Se trata de una obra de teatro escrita en perspectiva feminista por parte de una autora que es más reconocida por su producción poética. En diálogo con EL DIARIO, el responsable del sello editorial, Fernando Kosiak, explicó cómo se integra esta producción a un catálogo que articula consagrados con escritores locales.

    REDACCIÓN EL DIARIO / [email protected]

     

    Una de las características de Paraná es la convivencia de iniciativas editoriales de distinto volumen que mientras ayudan a poner en valor el patrimonio escrito se convierten en campañas a favor de la cultura lectora.

    Una de ellas es Proyecto Camalote que en su línea de trabajo articula textos de autores argentinos consagrados, ilustrados por artistas entrerrianos, con producciones de autores de la comarca.

    Los materiales de contenido local se editan en libritos o fanzines, de bajo costo, lo que facilita su circulación y significan un punto de encuentro entre escrituras que buscan desandar su propio camino y nuevos públicos.

    La entrevista con Fernando Kosiak, referente de la editorial, tuvo como excusa la publicación de Polixena y la cocinerita de Storni; pero luego se focalizó en la dinámica y la propuesta editorial, que ya tiene varios proyectos materializados o por realizar.

    –¿Qué merito tiene esta obra en particular para que sea reeditada?

    –Es una obra bellísima, cargada de humor, de feminismo que se remonta hasta los griegos. Así como Miguel Ángel Vesco hizo la tapa de El Matadero, la de Polixena está hecha por Carla Brugo.

    Los textos literarios, estos dos y los que vendrán, tienen como elemento común que son obras que ya son de dominio público, que ya pasaron más de 70 años desde la muerte de su autor o autora, lo que para las editoriales pequeñas e independientes es más sencillo y económico.

    La continuación entre ambas no tiene sentido alguno salvo la de que son textos grandiosos por muy diferentes motivos y que nos siguen interpelando. También, al incluir a nuestros y nuestras artistas hay que pensar en obras que puedan ir con cierta estética afín a los y las artistas que se van sumando a esta idea. Y por último, y no menor, son textos que no son muy extensos y que se pueden editar en formato fanzine, lo que permite que su compra siga siendo económica.

    –¿Por qué razón arrancaron con El Matadero, y cómo debe entenderse la continuación con Polixena y la cocinerita, de Alfonsina Storni?

    –Hace un par de meses comenzamos con la Colección Ceibo dentro de nuestro catálogo que es la edición de clásicos de la literatura argentina con tapas que tengan obras de arte de artistas entrerrianos y entrerrianas.

    Comencé con El Matadero porque es el primer cuento de nuestra literatura cargado de significaciones que nos atraviesan hasta hoy en día. Ahora llegó el turno de esta obra de teatro de Alfonsina Storni. Muchos ignoran que ella escribía dramaturgia, solemos recordarla por sus poemas y por lo que fue ella como persona, escritora feminista de avanzada.

     

    TRAYECTORIA

    –¿Cuál es la historia de Proyecto Camalote?

    –Proyecto Camalote nació a fines del 2018 por las ganas y la necesidad de publicar autores locales a través de libritos o fanzines de muy bajo costo que, a su vez, tiene el agregado de ser accesible para la adquisición por el público lector.

    Si bien yo vengo llevando adelante diferentes proyectos editoriales independientes desde 2008, Camalote es el primer sello editorial donde hago todo yo, desde la convocatoria a autores de la zona, inéditos o ya con libros publicados, hasta la corrección, edición de tapas e interiores, armado de las publicaciones y demás.

    Es todo un proceso cuidado y hecho con cariño y dedicación desde el inicio hasta el final. Por otro lado me permite la libertad de la veta artística y literaria porque si bien hoy en día tengo la responsabilidad y el orgullo de dirigir la Editorial de Entre Ríos, ese es un espacio público y regulado por una ley que busca la edición de obras que sean de interés para un público lector más amplio, es decir que hay que cuidar el bien bibliográfico común, por decirlo de algún modo.

    Por eso, a través de Proyecto Camalote, puedo continuar con una línea de trabajo que lleva más de 12 años y que es la de editar autores y autoras que a mí me gusten, que su literatura sea valiosa por un montón de elementos que convergen en un librito.

    –¿Se eligió trabajar alguna temática en particular?

    –La gran mayoría de los fanzines son de poesía. En el 2018 se inició Proyecto Camalote con la publicación de Las cosas de adentro de Thiago Schönfeld, un niño poeta que en ese momento tenía 10 años.

    Le siguieron los poemarios: Una hoguera de jazmines de Washington Atencio, Todos tenemos un jardín de Belén Zavallo, Ombú de Noelia Gipler, Puertas Adentro de Natalia Garay, Que fluya Si no repta de Graciela Gianetti, pares mínimos de Gabriel Clariá, Humo de pesadillas de Ofelia Eymann, El viento, mi musiquita de Fernanda Puglisi, Carne de luz de Tin Roda, Olor a tierra mojada de Belén Giménez.

    También se publicaron los microcuentos El amor es un bosque de Fernanda Álvarez, y un epistolario titulado Perdóneme la letra de María Mercado. Hay tres títulos más de autoras de nuestra ciudad que estamos esperando que pase esta etapa de aislamiento para presentarlos porque para las tres es su primera publicación y como tal merece una celebración.

    –¿Qué identidad intentan imprimirle a la editorial?

    –La editorial es amplia pero tiene las dos ramas fuertes que son, por un lado, los fanzines de autores contemporáneos de Paraná y zona, gente que está viva y escribiendo, ya sea su primera publicación o que tenga vasta trayectoria. Por otro lado está la edición de los clásicos de la literatura argentina de la colección ceibo, nuestra flor nacional.

    –¿Cómo financia los libros la editorial?¿Cómo anduvo la venta del primer libro, El Matadero?

    –En un inicio puse plata de mi bolsillo pero después de algunos meses comenzó a solventarse a sí mismo. Lo que se gana con las ventas de los anteriores se invierte en los nuevos fanzines. Lo que a veces es complejo porque tengo alrededor de 1000 fanzines de las publicaciones que ya te mencioné y que aún no se han vendido, y el no poder hacer eventos, ferias y demás tampoco ayuda.

    Más allá de que obviamente es un momento en el que tenemos que cuidarnos yo sigo apostando a la literatura y a su edición y que circule y se lea, por eso El Matadero y Polixena fueron lanzados durante el ASPO y realizando envíos a domicilio con todos los cuidados de este momento o inclusive tomando reservas y guardándolos en los momentos en que no se puede circular por Paraná.

    Por eso también se vendieron muy pocos ejemplares de El matadero y ahora habrá que esperar a ver la suerte de Polixena. Es complejo pero nos adaptamos y tratamos de seguir adelante con esto porque es lo que nos gusta hacer.

    Si tienen que seguir esperando en una cajita, que sigan esperando, la salud viene primero. Pero también quería dar a conocer este nuevo proyecto porque me parece que es bello, desde el texto hasta el arte de tapa, y que más allá de la inversión en esta literatura, sirve que la gente sepa sobre la existencia de esta edición, de esta obra y hasta de esta escritora. Al menos que sirva para saber que la Storni escribió teatro.

     

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