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jueves, diciembre 1, 2022
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    Silvia Dalotto: «Ser docente es mi esencia»

    Es profesora de matemáticas y física, licenciada en educación y magister en gestión. Fue campeona mundial de  aguas abiertas en el año 1990, se mantuvo durante 7 años entre los 5 mejores puestos del mundo y actualmente es directora de la Academia Olímpica Argentina. Una mirada crítica del mundo del deporte, el repaso por sus logros deportivos, profesionales y personales

     

    Por Paola Netto

     

    Imposible no comenzar la entrevista con Silvia Dalotto sin analizar las particularidades que ha presentado este año para los atletas de nivel elite.

    “Cuando empezó el tema de la pandemia, todos pensamos que era una cuestión transitoria, de algunos meses nada más.  Todos los deportistas intentaron mantenerse en forma de la mejor manera posible. Luego la cuarentena se fue extendiendo en el tiempo y hay cuestiones de táctica, de técnica, de preparación física que a determinado nivel deportivo no se puede suplantar ni comparar con lo que se desarrolla individual y colectivamente en condiciones normales de entrenamiento. Me ha tocado en este contexto dar charlas a 11 selecciones nacionales de natación, en todas sus disciplinas, y de patín,  sobre el uso responsable de las redes sociales a los deportistas de elite y generaba mucho desánimo en los jóvenes ver que en Europa ya estaban entrenando. Fue un  shock para todos, en todo el mundo”.

    En relación a la labor que hoy realiza comenta: “Yo no trabajo en el Comité Olímpico Argentino vinculada al deporte, yo trabajo en el área docente sobre dos grandes pilares. Uno es la educación en valores a través del deporte y la otra, la formación en gestión deportiva. La vida me fue ubicando en lugares donde puedo unir lo que fue mi experiencia deportiva  y mi formación docente. En el Comité logré unir mis dos pasiones. Cuando les hablo a los chicos desde mi experiencia, de contarles que me levantaba a las 4,30 am para entrenar,  todo el sacrificio que significa la carrera deportiva, se genera un respeto, un vínculo y un nexo que es mucho más fuerte justamente por haber transitado ya lo que ellos viven ahora”.

     

    Lo que realmente importa

     

    “Los valores olímpicos son la excelencia, la amistad y el respeto.  Yo creo que hay que lograr un equilibrio en la búsqueda de nuestra mejor versión en la tarea que hagamos.  Eso intento comunicar siempre. El crecimiento y el desarrollo del espíritu olímpico debe ser integral. La vida me ha demostrado que la gente no se acuerda cuántas veces ganaste una Hernandarias-Paraná o fuiste campeona del mundo. Pero sí se acuerda si fuiste respetuosa, si firmaste el autógrafo  que te pidieron, si accediste a la foto. Lo que hace que un atleta permanezca en la memoria colectiva es esa formación equilibrada”.

    “La vida deportiva es muy corta. Hay que prepararse para ese día después y hay que tener la humildad necesaria para saber que uno siempre tiene cosas para aprender. Hoy Paula Paretto, Cecilia Carranza, Manu Ginobili, antes Gabriela Sabatini, son muy buenos espejos en los cuales nos podemos mirar y nos olvidamos muy a menudo de ellos. Nos enfocamos en los contratos multimillonarios de uno,  en las declaraciones deplorables de otros y eso es estar en el barro en el día a día.  Mi gran desafío es que estos valores puedan ser aprendidos por la mayoría a través del deporte”.

     

    Sus años en el agua

     

    Silvia nació en Paraná un 4 de diciembre. Tiene 49 años, está casada y aprecia muchísimo el vínculo que forjó y desarrolló con su marido.

    La ex nadadora siempre consideró fundamental en su vida deportiva y profesional el acompañamiento de su familia y de los equipos con los que trabajó a lo largo de su carrera.

    “Siempre tuve que  entrenar más que los demás para obtener los mismos resultados. Cuanto más largas eran las maratones y más difíciles, para mí era mejor. Rita  Kovacs de Hungría era una excelente nadadora, pero magra. Cuando el agua estaba a menos de 16 grados yo sabía que ella abandonaba. Y yo no. O si había muchas olas, Peggy Buchse de Alemania abandonaba porque no estaba acostumbrada. Pero al contrario, si el río estaba calmo yo tenía menos posibilidades. Cuanto más adversas eran las condiciones, yo era más rustica y me iba mejor. Antes el coucheo era bien  empírico, prueba y error” (recuerda entre risas)

     

    Top 3 de sus carreras más difíciles

     

    “Yo arranqué en el circuito mundial en 1990. Cuando lo miro pienso fue otra vida (se ríe) pero la primera Hernandarias-Paraná, que se hizo en el año 93, fue difícil porque una semana antes había corrido  la Santa Fe-Coronda.  Terminé  con una gastroenterocolitis luego de esa maratón, que duró varios días. Al fin de semana siguiente en mi ciudad se realizaba la primera  prueba del circuito mundial  y yo estaba literalmente a té y galletitas de agua. El único que lo supo fue Néstor Lodolo, mi médico en aquel momento. (El me confesó luego que jamás pensó que pudiera terminar esa carrera). Allí  obtuve el cuarto lugar”, comenta emocionada la ex nadadora.

    “Otra maratón terrible fue en el lago San Juan, en Canadá. Era tirarte a las 6 de la mañana en un río de deshielo, en agua de unos 14 grados, a nadar más de 11 horas. Esa la terminé en 11 horas y 40 minutos. Recuerdo que fue una carrera  muy dura. Y la tercera más difícil fue  una carrera benéfica. Yo pensaba que si Dios me había dado salud para nadar en una competencia donde se recaudaban fondos para la lucha contra el cáncer, mientras yo pudiera lo iba a hacer. Nunca imaginé que años más tarde sería yo misma quien estuviera atravesando esa enfermedad”

    Conmovida por los recuerdos deportivos y los duros momentos que tuvo que sobrellevar menciona que “el momento  en el que me enteré que tenía cáncer fue el golpe más duro de mi vida. Fue en un chequeo de control. Nunca tuve el más mínimo indicio de que algo andaba mal. Pero nunca me paralicé y hoy miro hacia atrás sorprendida por eso. Nunca me tiré a la cama a llorar. Mi actitud siempre fue preguntar cómo había que hacer para salir adelante. En la mitad de mi tratamiento regreso a Paraná y revolviendo un cajón veo un diploma del estado de Ko en reconocimiento  por la lucha contra el cáncer. No me acordaba ni que existía. Lo tomé como un mensaje y ahí supe  que todo iba a estar bien. Yo lo tomé así”.  Y así supera cada desafío  que la vida le interpone.  Con fortaleza, decisión, empatía y resiliencia.

     

     

    Su participación en los JJ.OO.

     

    “Es el equivalente a 28 campeonatos mundiales en simultáneo. En Beijing trabajé en la parte administrativa y me tocó entrar al estadio en la ceremonia de apertura junto a los atletas. Es una energía increíble, única. Y como vas a trabajar te dejan ver sólo tres disciplinas. Yo elegí natación,  allí pude ver la octava medalla de Phelphs desde la tribuna, hockey y básquet.  Para Londres elegí natación, básquet y atletismo. A Río fui como invitada especial y estuve más liberada. Pude mirar más y disfrutarlo de otra manera”.

     

     

    Abanderadas y abanderados

     

    “Una de las propuestas  que Gerardo Werthein, presidente del Comité Olimpico Argentino, hizo al comité Olimpico Internacional es que los abanderados sean dos a partir de los próximos Juegos Olimpicos. Una mujer y un hombre. El consideró que hay que concretar acciones para promover la igualdad de género en el mundo deportivo. El mundo del deporte sigue siendo de una predominancia masculina desmedida. Acciones como éstas son un mensaje”.

    RESUMEN DEPORTIVO

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