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sábado, septiembre 19, 2020
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    De artista a verdulero

    Si bien se anunciaba, la verdad debo decir que me tomó de sorpresa, creí muy ingenuamente en los primeros 15 días, hasta en la segunda parte, después ya no, sentí que no se nos decía la verdad…

     

    Por Favio Vides

    También pensé en la naturaleza, la flora y fauna del mundo protagonizaba por doquier… eso me gustó.

    Comencé a rearmar mi vida con las condiciones y herramientas que se nos ofrecían, siempre busqué algo para hacer, y nada de pantuflas y joggin eternos, me levantaba , bañaba y así me quede en casa estaba relajado pero abandonado, no.

    Con mi hijo me comuniqué mucho más, solo una vez entramos en crisis, después entendí que también a él se le hacía difícil vivir el arresto domiciliario cuando siempre le enseñé a volar.

    Pensé que para pasar esta situación el secreto estaba en organizar actividades, de mañana siempre algún trámite para hacer, de tarde entrenar, los primeros días con mucho bidón con agua, jaja, después al asumir que venía para largo el arresto domiciliario alquilé elementos de gimnasia, si estaba lindo la terraza se transformaba en un gimnasio, en otras oportunidades la cocina de la casa.

    En cuanto a la parte erótica sexual mermó un poco, en realidad bastante, me di cuenta que la gente tenía miedo, miedo?, miedo a qué?

    A enfermarse me decían algunas personas, a morirse me decía otra gente, enfermarse? Morirse? Siempre lo vi lejos de mí, nunca pensé en la muerte, además morirse en cuarentena, no iba nadie, cero rating, no se levantaba el telón,  jaja

    Respecto a levantar el telón, extrañaba mi actividad artística, entonces escribí argumentos que alguna vez verán la luz, imaginé espectáculos, infantiles, de adultos, en escenarios o cena show, pero la imaginación no paraba.

    Valoré muchas cosas en esta cuarentena, la libertad, la salud, amistad, sentí que la gente buena se puso más buena y la deshonesta  y egoísta también agudizó su postura en la vida.

    Me sorprendieron algunas personas que me llamaron para saber si estaba bien, si necesitaba algo, me emocionaron porque nunca pensé que podrían pensar en mí, y sin embargo lo hacían.

    Mi hijo me preguntó si lo podía acompañar en un proyecto que tenía en mente y acá me sorprende la vida una vez más, en un proyecto y rubro nuevo, poner un negocio dedicado a almacén, frutas y verduras, con todos los nervios que eso conlleva.

    El me preguntó “qué pasa si no resulta?”, yo, un gran ahuyentador de miedos le contesté que se equivoque tranquilo, que de eso también se aprende y se crece, más cuando se tienen sus 19 años, lo que pasa es que yo tengo mis 19 años pero desde hace muuuuucho más tiempo, jaja.

    Hoy, impulsado por la cuarentena  dejé por un tiempo a Favio Vides Producciones Artísticas, para ser el ayudante, empleado, cadete, sostén y padre de mi hijo, mi mejor obra.

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