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lunes, septiembre 28, 2020
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    Conflicto por un caniche derivó en un hombre herido y un policía procesado

    Un sargento de la Policía de Entre Ríos, de 41 años, reconoció en un juicio abreviado que le disparó a un hombre en la pierna, con una posta de goma. Fue en medio de un procedimiento en el que se buscaba el caniche de la esposa del segundo. El martes 11 a las 12 se conocerá la sentencia. El efectivo acordó cumplir la pena de dos años de prisión de cumplimiento condicional.

    Redacción EL DIARIO / [email protected]

    El juez de Garantías de Paraná, Mauricio Mayer, dará a conocer el martes 11 de agosto a las 12 la sentencia en el contexto de la causa que se le sustancia a un sargento de la Policía de Entre Ríos por el delito de Lesiones graves calificadas. Se le atribuyó haber disparado con una escopeta reglamentaria a un hombre que recibió una posta de goma –munición antitumulto- en la pierna sufriendo fractura expuesta de tibia y peroné. El efectivo acordó ayer, en una audiencia de juicio abreviado, cumplir la pena de dos años de prisión condicional más la observación de normas de conducta por el mismo plazo, entre las que se destacó que tendrá prohibido portar o tener armas largas de fuego y estar a cargo de detenidos.

    En la audiencia, el fiscal Juan Ramírez Montrull, y los defensores Carlos Albornoz y Eduardo Gerard, presentaron ante el juez el acuerdo al que arribaron con el consentimiento del efectivo. El hecho ocurrió el 30 de enero de 2019 a las 21.30, en una casa ubicada en calle Libertad al 700. Según la acusación, el disparo se produjo cuando la víctima “se hizo presente, a raíz de un conflicto suscitado entre personal policial de comisaría sexta y su pareja, acercándose para tranquilizar a aquella, el funcionario policial imputado lo empujó, cayendo al piso la víctima y estando ésta boca arriba le efectuó un disparo, a una distancia menor a un metro, con una escopeta, con munición antitumulto, causándole fractura expuesta de tibia y peroné en su pierna derecha que lo inhabilitaron laboralmente por el termino mayor a un mes».

    En las evidencias del legajo de Investigación Penal Preparatoria (IPP), que comenzó a sustanciarse por el delito de Lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego, se destacaron las testimoniales de personas que presenciaron el incidente y los informes técnico médicos de la víctima, del imputado y de otro policía, que consignaron que los dos funcionarios sufrieron lesiones leves. También que la mujer de la víctima denunció que fue golpeada cuando concurrió a la entrada de barrio El Sol, adonde fue a “marcar” la casa en la que por un dato que le habían aportado, se encontraba su “perrito caniche”. La mujer manifestó que uno de los efectivos le dijo que “lo tenía podrido con el perro, yo de los nervios le rompí el vidrio del patrullero. Ahí me empezó a pegar y me pisaron la cabeza con los botines. Casi me mataron”. Ya en la comisaría, sostuvo que “el policía gordito de ojos celestes le dijo a mi marido que todos los días rompía las pelotas por el perro”.

    Otros testigos sostuvieron que “…en horas de la noche el móvil de la sexta ingresó por el pasillo para buscar un can, el cual era de la denunciante, quien seguía por detrás al móvil, por lo que el oficial le dijo que no los siga, que se iban a encargar ellos; al salir el móvil por el pasillo sin resultados, la denunciante comenzó a pegarle con fuerza al vidrio de la camioneta, descendieron los tres sin poder contenerla, luego llega otro patrullero y recién ahí pudieron reducirla, ante esto intervino el marido, momento en el cual se escuchó un disparo, el marido cae y es reducido». Otro testigo manifestó que «escuchó gritos y por eso salió a ver qué pasaba, que la denunciante insultaba a los policías, que eran unos imbéciles que no saben hacer su trabajo, al mismo tiempo golpeaba la patrulla con los puños y rompió el vidrio del acompañante. Que el marido fue a sacar a su mujer nomás, que salió diciendo que quería llevársela porque estaba ‘desacatada’. Que él no hizo nada, vino tranquilo y no tenía ningún palo, ni una navaja. Que cuando se acercó para sacar a su esposa, un oficial lo empujó y cuando cayó le tiró. Con respecto a posibles testigos manifestó que había otras personas, testigos, pero no se quieren meter».

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