Tiempo de concientizar sobre la corresponsabilidad de género

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La diputada Lena sostiene que los hogares y los seres queridos deben ser un compromiso de cuidado de todas las personas adultas que los habitan.

La organización social del cuidado es un tema del que se viene hablando hace tiempo, pero que más recientemente, a partir de distintas acciones, parece posicionarse en la agenda pública. La diputada Gabriela Lena es autora de un proyecto de ley que impulsa una “Campaña nacional permanente sobre corresponsabilidad de los cuidados y tareas domésticas en el hogar”.

 

Redacción EL DIARIO / [email protected]

“´Andá a lavar los platos´ ya no tendrá el mismo sentido si finalmente el cambio cultural ocurre”. La afirmación reduce la mirada sobre una temática muy interesante como es el cuidado y la corresponsabilidad en las tareas domésticas no remuneradas, pero a la vez da cuenta de cierto imaginario que destina exclusivamente a las mujeres determinadas tareas a las que incluso, suele asignar una carga peyorativa.

A propósito, lo que ha hecho la diputada Gabriela Lena es presentar en el Congreso Nacional un proyecto de ley para impulsar una “Campaña nacional permanente sobre corresponsabilidad de los cuidados y tareas domésticas en el hogar”, lo que implica “compartir las tareas de cuidados, domésticas y de crianza entre varones y mujeres”, tal como lo define la legisladora en el texto de la iniciativa.

El objeto es promover un cambio cultural acerca de la corresponsabilidad de género en el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que recae de manera desproporcionada en varones y mujeres.

Afirma que “la distribución jerárquica e inequitativa de las tareas de producción y las tareas de cuidado se constituye en uno de los principales ejes de inequidad social entre varones y mujeres en la mayoría de las sociedades”.

El trabajo no remunerado se refiere al trabajo que se realiza sin pago alguno y se desarrolla mayoritariamente en la esfera privada. Se mide cuantificando el tiempo que una persona dedica al trabajo para autoconsumo de bienes, labores domésticas y de cuidados no remuneradas para el propio hogar o para apoyo a otros hogares.

Lena destaca que “según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo –Indec-, nueve de cada diez mujeres dedica gran parte de su día a las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas. Los varones tienen una participación menor, solo seis de cada diez realizan estas tareas y también en menor tiempo promedio”.

Esos datos surgen de la única encuesta sobre el Uso del Tiempo del INDEC, donde “se ve claramente que las mujeres invierten tres horas más de su tiempo que los varones en las tareas domésticas, y estas diferencias se advierten en cada provincia de Argentina”.

Concretamente, “el 76% de los trabajos domésticos no remunerados en nuestro país son realizados por mujeres. Incluso –agrega- las mujeres que trabajan full time le dedican más tiempo de su vida a estas actividades que los varones que están desempleados”.

La diputada radical señala en los fundamentos del proyecto que “esta división del trabajo entre varones y mujeres se asienta sobre concepciones acerca de los roles que deben desempeñar. Social, cultural e ideológicamente se considera que las mujeres deben encargarse de estas tareas por les ´corresponde´ o porque son las que tienen el ´amor´ para hacerlas”.

Afirma que “las mujeres sacrifican su tiempo de ocio, formación, acceso a un empleo remunerado digno, su autonomía y capacidad de decisión cuando esos hogares y los seres queridos deben ser un compromiso de cuidado de todas las personas adultas que los habitan”.

La campaña

 En el proyecto de ley, la diputada Gabriela Lena propone una campaña con fines específicos.

Establece “elaborar folletería y versiones digitales para redes sociales de los organismos del estado nacional, provincial y municipal, plataformas digitales y para circular vía Whatssapp de contenidos que promuevan la corresponsabilidad en los cuidados.

También, desarrollar spots radiales y televisivos dirigidos a promover la democratización del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado en los hogares y su importancia para el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

Lena propone incluir en las capacitaciones que reciban los funcionarios/as y/o agentes públicos en general información sobre la corresponsabilidad de las tareas de cuidados, los usos del tiempo y la importancia de la paridad en el hogar.

El objetivo de la legisladora a través del proyecto es articular con las provincias y municipios la difusión para que esa campaña llegue a cada rincón del país y sea federal.

La autoridad de aplicación, de acuerdo al articulado, será el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad que podrá firmar convenios con autoridades locales y provinciales a efectos de garantizar el cumplimiento de las disposiciones establecidas en ella. En tanto, las provincias así como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios podrían adherir a la norma cuando sea promulgada en lo que sea competencia de esas jurisdicciones.

 

Los números de la inequidad

Lena se hace eco de los resultados de un trabajo del Centro de Estudios Atenea destinado a saber cuál es el valor monetario de ese tiempo que dedican anualmente las mujeres argentinas: casi trece millones de mujeres realizan tareas de cuidado y declaran que esas tareas le insumen, en promedio, 6.3 horas del día, al monetizar el aporte promedio que realiza por día cada mujer la suma diaria es de $882.

De estos trece millones de mujeres, el 37% tiene un trabajo remunerado, al que se le suman las responsabilidades de la gestión del hogar con una dedicación promedio de horas diaria de 5.8, equivalente a $806 por día.

¿Pero quién cuida a las que cuidan y a sus familias? En el caso de las trabajadoras de casas particulares, que representan el 9% de la población de mujeres que analizó el Centro se ve que además de su jornada laboral, dedican 6.1 horas por día al trabajo doméstico y de cuidado en sus propios hogares representando casi $26.000 por mes.

Lena, por otra parte, toma en cuenta es el impacto positivo que tendría ese cambio cultural que pretende promover con una campaña de concientización.

Lena expresa que “democratizar las tareas no remuneradas de cuidado mejora los vínculos, la convivencia, se educa de manera integral a niños, niñas y adolescentes, y se evita que las niñas y adolescentes también realicen esas tareas desde chicas, al ver a los varones pendientes del trabajo en el hogar. Además, se disfruta tiempo con las personas que se quiere, se está más presente en la crianza y, fundamentalmente, las mujeres pueden ejercer plenamente sus derechos”.

Al margen

En tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio, por la pandemia del Covid19, quedaron expuestas con lupa las desigualdades y la organización de los hogares es una de las principales. La no corresponsabilidad en las tareas de cuidados de niños, niñas, adolescentes, adultos mayores o personas con discapacidad y las domésticas es de una demanda minuto a minuto y es el factor más importante para comprender la desigualdad que padecen las mujeres en las múltiples dimensiones de la vida. Otra mirada que contienen los fundamentos de proyecto.