19.4 C
Paraná
sábado, agosto 8, 2020
  • Deportes
  • Nosotros
Más

    La arena, una pelota y el legado de la pasión por el beach volley

    El concordiense Joel León, uno de los jugadores más destacados del beach volley entrerriano, dio cuentas del lazo de sangre que tiene con el deporte. Brindó su perspectiva respecto a la actualidad de la disciplina en el plano nacional y señaló que “sueña con una estructura más sólida de cara al futuro”.

    KEVIN RIVERO

    Los sentimientos y las conexiones que se generan en los primeros años de existencia, quedan fuera del alcance del olvido. El tiempo transcurre y el amor de Joel León, por el deporte que le transmitieron sus padres, se acrecienta.

    En su trayectoria, forjada con sudor y lágrimas desde la niñez de la mano de sus progenitores, el concordiense se posicionó como un referente del beach volley de Entre Ríos. En el territorio de la República Argentina, se consagró campeón en los Juegos Argentinos de la Playa y en los Circuitos Nacionales, además de vestir la ropa celeste y blanca, con la cual representó a los cuarenta millones de habitantes en los Sudamericanos de la Juventud de Perú y Uruguay, y en el Paraná Open en 2014.

    En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el jugador de 24 años – radicado en su tierra natal y recientemente recibido de Profesor de Educación Física – habló de su carrera y expresó su punto de vista sobre el desenvolvimiento de la disciplina.

    -Tus raíces están muy vinculadas al voleibol y seguramente será una de las razones de tu vocación. ¿Desde qué momento comenzaste a practicar este deporte?

    -Mis papás practicaban la disciplina y empecé a jugar al vóley desde muy chiquito…  prácticamente desde la panza, porque me contaron que mi mamá estaba embarazada y jugaba igual. Cuando fui creciendo andaba detrás de ellos con la pelota y los acompañaba en los viajes cuando competían. Mi vieja fue compañera de Ana Gallay, incluso compitió en varios torneos sudamericanos.

    -¿En qué época te diste cuenta que querías seguir los pasos de tus padres?

    -Arranqué a foguearme en las diferentes competencias cuando tenía aproximadamente doce años y me inscribía en los torneos de Primera División porque no había categorías inferiores. No obstante, cuando podía participé de algunas fechas del Circuito Nacional Juvenil, y salía campeón o me subía a los podios. Siempre me gustó mucho, sumado a estar relacionado constantemente, ya que mis padres respiraban este deporte. Me atrapó desde el primer instante y decidí a continuar por esta senda para seguir insertado en el ambiente.

    -¿Cómo ves el desarrollo del beach volley en Argentina?

    -Visualizo el crecimiento. En este momento, se despliega en muchas ciudades de Entre Ríos y en distintas provincias, existen escuelas de beach volley y cursos nacionales o provinciales que favorecen el avance, porque antes esto no se producía y son aspectos muy positivos. A su vez, cabe destacar que, sigue siendo amateur e inestable.

    -¿Cuáles serían los puntos cruciales dónde debería hacer énfasis la organización encargada de la regulación de los certámenes?

    -Es muy cambiante en su organización porque no hay un Circuito Nacional sólido con una estructura profesional que te permita enfocarte plenamente. Los únicos jugadores profesionales están en la Selección Argentina porque tienen la posibilidad de recibir una retribución salarial y me parece espectacular, pero pienso que es muy poco todavía. Si no ingresas en este sitio, las chances de crecer son muy acotadas.

    Todos los años tenemos incertidumbre si el Circuito Nacional se llevará a cabo y cómo será el formato. Hubo un momento que, este campeonato se federalizó y estuvo bueno, porque participamos en catorce etapas y recorrimos el país. Esa era la vía. Lamentablemente, esto duro tres años y luego se cayó nuevamente. Más allá de este desorden, se debe mencionar que hubo un crecimiento en la cantidad de torneos que se realizan a lo largo del país.

    -¿Es un sueño constante la profesionalización de la disciplina?

    -Me gustaría que sea más organizado y brinde sustento para que podamos crecer. Es un deporte muy sano y tiene excelentes cualidades para ser vendido y me gustaría que lo aprovechen en este sentido. También, se puede practicar de forma recreativa teniendo en cuenta que no daña las articulaciones y se puede aplicar en una modalidad eximida de la competitividad. Espero que crezca y mejore el futuro del Circuito Nacional, es más un deseo que una visión, pero tiene todos los condimentos para lograrlo.

    -Más allá de las dificultades que puede presentar una superficie u otra, ¿Es muy complejo el cambio desde Indoor al Beach, o viceversa?

    -Es una transformación grande entre un escenario y el otro pero, particularmente, lo hago todos los años, y no me cuesta. Sin embargo, conozco compañeros a quienes les afecta la modificación del suelo y deja entrever que depende de la adaptación corporal de cada persona.

    -¿Cuáles son tus próximos proyectos?

    -Con la situación sanitaria que atravesamos durante los últimos meses, es imposible establecer los objetivos para lo venidero. Esta semana habilitaron los gimnasios en Concordia y retornaré a entrenar con pesas porque trabajaba de la manera que podía desde mi casa. Trataré de estar preparado ante las situaciones que surjan después de este párate, hasta que se puedan planificar las competencias.

    -¿Y a largo plazo?

    -Me planteo subir un escalón en mi nivel de competencia y buscar una oportunidad de pelear por algo en el exterior. Me encantaría tener una posibilidad en Europa y combatir en las mismas condiciones en este continente.

    LOS TRES MOMENTOS DE SU CARRERA

    Por su parte, León manifestó cuales son los sucesos que dejaron una huella imborrable en su recorrido: “Me gusta pensar que todavía no llegaron. Sin lugar a dudas, todas las veces que tuve la posibilidad de representar al seleccionado nacional. Recuerdo cuando entré en un partido internacional, vi mi nombre y la bandera Argentina, y me recorrió por el cuerpo una sensación incomparable. Además, considero que mis padres fueron muy importantes para mi desarrollo. Por último el ciclo acompañando a mis papás. Mi mamá hizo tanto sacrificio por el beach volley, para aprender y enseñarme. Esta parte de mi vida es una de las más trascendentes”.

    Lo más leído