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martes, agosto 11, 2020
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    Condenaron a cuatro años de cárcel a un violento arrebatador

    El joven de 25 años cumplía una condena condicional por varios hechos violentos cometidos en contexto de violencia de género, cuando fue detenido por un robo y dos violentos arrebatos. El lunes 6 la jueza resolvió hacer lugar al acuerdo de juicio abreviado que le presentaron Fiscalía y defensa pública.

    Redacción EL DIARIO

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    CMR, de 25 años, cuida coches en la zona del centro cívico de Paraná, que pernoctaba en el Rosedal del Parque Urquiza, y contaba con antecedentes condenatorios, reconoció su responsabilidad en tres nuevos hechos que se le imputaron y se sustanciaron en dos legajos. El lunes 6 la jueza de Garantías N°1, Marina Barbagelata, resolvió hacer lugar al acuerdo de juicio abreviado que le presentaron los fiscales de la Unidad Fiscal de Investigación y Litigación, Mariano Budazoff y Mercedes Nin, y el defensor público, Juan Carlín, que representó los intereses de CMR.

    Pena 

    El joven, que registraba como antecedente una condena a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional emitida el 27 de diciembre de 2019, Amenazas simples reiteradas, Lesiones leves calificadas y Amenazas simples, en concurso ideal con Desobediencia judicial, se le revocó la condicionalidad de aquella pena y fue condenado en esta nueva sentencia a la pena de cuatro años de prisión efectiva, comprensiva de la que venía cumpliendo, por los delitos de Robo agravado en grado de tentativa -dos hechos-, Robo y Hurto en grado de tentativa, concursados realmente entre sí.

    Los hechos

    A CMR se le atribuyeron tres hechos. El primero ocurrió el 18 de febrero, a las 23.50, cuando ingresó a la obra en construcción sita en calles Florencio Sánchez y Diamante, en Paraná, donde se apoderó de bolsas de portland que cargó en un carro de supermercado. El segundo ocurrió el 22 de am a las 14.30 cuando abordó por detrás a una mujer que iba caminando por calle Rosario del Tala, entre Salta y San Juan, y le arrancó la mochila, quitándole inmediatamente la billetera que contenía 3.000 pesos y documentación personal. El tercero sucedió el 4 de junio, aproximadamente a las 14.05 cuando el imputado rompió una botella de cerveza que llevaba en la mano y en calle Courreges, entre Montevideo y Paraguay de Paraná, amenazó a dos chicas exigiéndoles que le entregaran sus pertenencias, pero no lo logró porque las chicas huyeron corriendo. Diez minutos después, aproximadamente a las 14.15, interceptó a otra joven, en calle Sebastián Vázquez, entre Italia y Pellegrini, y con la misma botella de vidrio rota en su mano, le arrancó la cartera. Tras un forcejeo y el pedido de auxilio de la víctima, CMR se retiró del lugar.

    Evidencias

    Entre las evidencias que fundaron el acuerdo se encuentra el llamado de una vecina que alertó que un joven estaba sustrayendo elementos del interior de una obra en construcción, llevándolos en un carrito de supermercado. La llamada dio cuenta de que “en una obra en construcción están robando portland, es uno solo, con un carrito llevándola. Está sacando las cosas, cruzando de un lado para otro el tapial. Tiene una mochila, y un carrito del supermercado, volvió a pasar a la obra así que va a sacar más».

    En relación al último hecho que se le intimó, se tuvo en cuenta que “también se tratan de dos hechos verificados en flagrancia, en los cuales las actas de procedimiento con aprehendidos, las denuncias de las víctimas, las grabaciones de la División 911 y las fotografías tomadas resultan suficientes elementos de cargo, además de las aclaraciones de las denunciantes entrevistadas telefónicamente, por la situación de Emergencia Sanitaria de público conocimiento en relación al COVID-19 a los fines de cumplimentar con los protocolos de higiene y protección”.

    Riesgos

    En el acuerdo se destacó que “el imputado creó riesgos ciertos contra la propiedad de las víctimas, concretándose su actuar en el segundo hecho, en la lesión al bien jurídico ajeno, al lograr el desapoderamiento a la víctima mediante el uso de la fuerza y violencia, de la suma aproximada de tres mil pesos, aunque el mismo quedó en grado de conato, ello fue por circunstancias ajenas a él”. En relación al último de los hecho imputados, se resaltó que “creó riesgos ciertos contra la propiedad de las víctimas, ejerciendo violencia con un pico de botella en sus manos con el cual intimidó a las víctimas, elemento que fue secuestrado en su poder al momento de la detención, y los dos hechos quedaron en grado de conato, ello fue por circunstancias ajenas a él”.

    Al margen

    Las partes tuvieron en cuenta que los nuevos hechos ilícitos, cuya responsabilidad asumió CMR, “fueron cometidos dentro del plazo de abstención o también llamado ‘plazo de prueba’, de cuatro años”, por lo que “se da el presupuesto objetivo imprescindible para la revocación de la pena de ejecución condicional, que es la comisión de un nuevo delito dentro de dicho lapso”.

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