El teletrabajo, tema de agenda de UPCN con la titular de Modernización

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“En el gremio estamos compartiendo el documento y las conclusiones con los delegados”, comentó Carina Domínguez a EL DIARIO.

En un documento elaborado por UPCN nacional, el teletrabajo es considerado “sumamente perjudicial: conlleva serias dificultades y riesgos, rompe el contrato colectivo y diluye la relación laboral del vínculo, lo que promueve asimismo una peligrosa forma de individualismo, que distorsiona las relaciones laborales”. Es base para el análisis en las seccionales de la organización gremial.

 

Redacción EL DIARIO / [email protected]

Las características particulares con las que las reparticiones del Estado están llevando adelante las actividades, dificulta instalar un tema de debate de manera generalizada entre los trabajadores. Sin embargo, en las organizaciones sindicales, entre los delegados, el teletrabajo es asunto que inquieta. Sobre este asunto, la Unión Personal Civil de la Nación, a nivel nacional, emitió un documento, que tal como señaló Carina Domínguez a EL DIARIO, “se está debatiendo y analizando en todas las seccionales”.

En el marco de la pandemia, y las disposiciones para cumplir el aislamiento social, preventivo y obligatorio, el teletrabajo se ha implementado en algunas facultades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, en áreas donde existen sistemas como por ejemplo, Liquidaciones. También, parcialmente en el Registro Civil y el Registro de la Propiedad. El panorama resulta de una mirada rápida, sin pretensiones de exhaustiva.

“Hoy el sector público provincial trabaja con guardias mínimas en Paraná para evitar la circulación de gente. El gremio solicitó y se aprobó un protocolo especial con recomendaciones para la administración pública. Recorremos las reparticiones y pedimos a los delegados que informen si se cumplen las medidas de higiene y seguridad. También comunicamos los problemas o inconvenientes a la Secretaría de trabajo para que tome intervención”, es lo que está realizando el gremio en medio de esta crisis sanitaria que afectó fuerte la concurrencia habitual a los lugares de trabajo.

En ese contexto, la Secretaria Gremial de la seccional Entre Ríos de UPCN confirmó que no está instalada la discusión en torno al teletrabajo, no obstante, “en el gremio estamos compartiendo el documento y las conclusiones con los delegados de diferentes sectores”.

El miércoles pasado, incluso, UPCN mantuvo una reunión con la secretaria de Modernización, Lucrecia Escandón, para tratar el tema. Domínguez trasmitió a EL DIARIO que “para el gobierno, el teletrabajo en el sector público hoy tiene el solo objetivo de cuidado del trabajador por la pandemia. No existe una intención –dijo- de profundizarlo como práctica habitual”.

No obstante, quedó en pie el compromiso para hablar con cada organismo para conocer la situación e incluso con los legisladores si eventualmente hubiera que adherir a una ley nacional o generar una norma propia.

Quizá, para ir ganando tiempo, por lo que pudieran deparar los próximos meses, UPCN ya acercó el documento a funcionarios, diputados y senadores.

 

PARA EL ANÁLISIS. El documento, base para el análisis del teletrabajo en las seccionales, parte de reconocer el cambio cualitativo que en los últimos años experimentó el mundo laboral de la mano de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs), a los que define “un medio útil y casi imprescindible en nuestra vida cotidiana”.

Y si bien valora “el progreso tecnológico”, sostiene que “no es la tecnología sino sus condiciones de empleo las que generan las relaciones sociales de trabajo” y que “los avances tecnológicos no deben ser un fin en sí mismo, sino sólo un medio al servicio del bien común”.

Más adelante, también valora la posibilidad de realizar tareas a distancia en medio de la pandemia, gracias a lo cual “el Estado sigue funcionando, garantizando así la implementación de políticas públicas”, pero a la vez advierte que “esa situación excepcional acarrea varios problemas si se convierte en habitual. Las dificultades que hoy atravesamos a través de esa modalidad, incluye un cúmulo de riesgos”.

ORGANIZACIÓN COLECTIVA. UPCN sostiene que el teletrabajo altera la organización colectiva y puede generar precarización y flexibilización laboral.

“La colaboración, la solidaridad, el fortalecimiento de los vínculos y el compañerismo se dan gracias al trabajo en conjunto. El aislamiento que el teletrabajo genera, obstaculiza profundamente esos valores disminuyendo la productividad, la creatividad y la imaginación”, analiza.

También asegura que la producción y la mejora de resultados en una organización es una consecuencia de la participación y el compromiso de los trabajadores y las trabajadoras.

El principal perjuicio que destacan en este contexto es que el teletrabajo podría vulnerar derechos laborales adquiridos, ya que esos derechos se hacen efectivos cuando existe una organización colectiva que los posibilita y los garantiza.

De otra manera, se “genera el peligro de consolidar inequidades, flexibilización y precarización laboral, tercerización de servicios o, peor aun, automatización y robotización de las tareas y la ulterior pérdida de puestos de trabajo”.

Otro aspecto que considera son las desigualdades para el acceso a la tecnología por falta de oportunidades. Argumenta que no todos pueden acceder a la formación digital -se calcula un 40% de analfabetismo digital en nuestro país- o tener computadoras o acceso a internet en sus hogares. Tampoco pueden contar con las condiciones habitacionales o una infraestructura necesaria para desarrollar esa nueva metodología de trabajo.

También pone en evidencia que la realidad generada por la pandemia demostró que muchos organismos públicos carecen de instalaciones tecnológicas adecuadas, por lo que no puede ser exigida a los trabajadores.

En otro orden, se incrementan las desigualdades de género, ya que las tareas de cuidado de la casa y el tiempo de atención a familiares recaen mayoritariamente en las mujeres. A todo eso agrega que el distanciamiento laboral puede condicionar aun más las posibilidades de promoción tanto económicas como jerárquicas.

La conclusión es que no puede asegurarse que el teletrabajo sea inclusivo ni eficaz: no tiene en cuenta situaciones familiares, recursos materiales o edilicios con los que cuentan, en coexistencia con sus familias y con profundización de las brechas etarias, económicas, sociales y de género. La duración de la jornada laboral es otro riesgo.

 

SALUD. Tecnoestrés e infobesidad, son otros riesgos que  acarrea en teletrabajo, siguiendo el análisis de la entidad gremial. El primero es provocado por la adopción masiva y repentina de las tecnologías.

La segunda, es provocada por la sobrecarga de información a la que estamos permanentemente expuestos y que, muchas veces, resulta inútil, errónea o incompleta.

Otro punto para tener en cuenta con respecto a la salud y rendimiento laboral, es la ergonomía, ya que en los domicilios particulares, el trabajador puede estar mal equipado y con malas condiciones de temperatura, de luz y de ventilación.

Tanto la protección de la información como la manipulación de datos, son otros aspectos para tener en cuenta y que deben estar garantizados por el empleador. Y se debe analizar la cobertura de los accidentes de trabajo.

Tema para paritarias

UPCN considera que “es necesario regular paritariamente esas prácticas” para que los trabajadores “sigan poseyendo sus derechos, que conquisten otros nuevos y que estén en condiciones de asegurar su organización”.

Aclara que “hasta que se logre alcanzar un acuerdo paritario, continuamos trabajando con nuestro mayor empeño para poder sobrellevar de la manera más digna esta situación apremiante, pero eso no implica de ningún modo nuestra aceptación ni condescendencia respecto de ningún tipo de intento para hacer de esta pandemia un motivo de flexibilización o recorte de nuestros derechos laborales, ni respecto de la registración de nuestra relación de trabajo, ni sobre la estabilidad u otras garantías constitucionales tales como el derecho al descanso o a la privacidad”.