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martes, agosto 11, 2020
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    No se espera una recuperación de la situación de bajante del río Paraná

    Ante la preocupación que trae aparejada la actual situación de bajante del Paraná, EL DIARIO consultó a un especialista, quien adelantó que los pronósticos a corto plazo indican que el río se mantendrá estacionario, en tanto que para los próximos meses no hay expectativas de recuperación.

     

    REDACCIÓN EL DIARIO / [email protected]

     

    Los estiajes del río, comúnmente llamadas bajantes, son la otra cara de la moneda de los extremos máximos, las crecidas y ambos forman parte del régimen natural de los cursos de agua, presentándose a lo largo de los años con diferentes magnitudes. Hace algunos meses que el nivel del río Paraná en las escalas hidrométricas de nuestra región tiene una tendencia de bajante con algunos pequeños repuntes temporarios, pero que no modifican la tendencia general.

    EL DIARIO consultó a uno de los ingenieros del Instituto Nacional del Agua (INA) para conocer los antecedentes referidos al comportamiento del río en relación a la situación actual y su posible evolución para los próximos meses, principalmente en el Puerto de la ciudad de Paraná.

    El investigador asociado del Instituto Nacional del Agua y profesor honorario de la Universidad Nacional del Litoral, Carlos Paoli, explicó a EL DIARIO que “en Paraná, la previsión del pronóstico para el 7 de julio tiene un valor de 0,70 centímetros y una tendencia para el 14 de julio de 0,71”. Es importante remarcar que estos valores pueden variar entre 15 y 20 centímetros, teniendo en cuenta de que al ser niveles tan bajos se encuentran condicionados a cualquier lluvia local que puede haber variaciones con respecto al valor que está pronosticado.

    El INA hace dos tipos de análisis sobre la Cuenca del Plata: uno tiene que ver con los pronósticos a corto plazo que se basan fundamentalmente en lo que es la situación actual del río y las lluvias que se produjeron en las semanas anteriores y que permiten hacer un pronóstico a una semana o 15 días de los niveles que son esperados.

    El último de estos pronósticos –emitido el martes pasado– indica que lo que se espera para la semana de entre el 7 y el 14 de julio en función de las lluvias que se han producido semanas anteriores son valores que se mantienen estables, teniendo en cuenta que el río esta semana rondó la altura de 0,70 en el hidrómetro de Paraná y se va a mantener estacionario.

    Al respecto, Carlos Paoli explicó que “los pronósticos a corto plazo están indicando una situación estacionaria de los niveles del río, con una situación general de bajante”. Además agregó que “estamos analizando las medidas que se pueden dar en el Puerto de Paraná, teniendo en cuenta que en Santa Fe sucede lo mismo. Si bien los valores de escala son diferentes, el nivel del río es el mismo tanto para un lado como para el otro con variaciones muy similares”. En Santa Fe, por ejemplo, la medida del río puede tener otras variaciones debido a que el lugar en donde está ubicado el hidrómetro en el puerto, “además de tener la incidencia directa del río Paraná, tiene la incidencia de lo que es la descarga de los saladillos de cursos interiores”, indicó el experto.

     

    ESCENARIOS

    Con respecto a los posibles escenarios hidrológicos de la Cuenca del Plata, el Instituto Nacional del Agua hace otro tipo de análisis de lo que se espera para los próximos tres meses, que indican precisamente que la situación del río se va a mantener en bajante. “No se espera que ocurran lluvias importantes durante el invierno, con lo cual la situación de bajante puede permanecer en las mismas condiciones y puede llegar a agravarse también si es que las lluvias siguen siendo escasas”, indicó Paoli.

    El INA basa esos escenarios hidrológicos en base a las previsiones climatológicas que hacen los centros del clima, en nuestro país el Servicio Meteorológico Nacional. “En esos niveles no se espera que haya una modificación importante en el régimen de lluvias y además como naturalmente las lluvias de menor monto se suelen producir en los inviernos, no se espera una recuperación de la situación de bajante”.

    En el último análisis trimestral –que comenzó en junio y se extiende hasta agosto– se indica que predominarán condiciones de marcada escasez y aguas bajas.

     

    BAJANTE PROLONGADA

    Las situaciones de bajantes extraordinarias estuvieron muy marcadas sobre todo antes de la década del 70 cuando se produjeron situaciones de bajantes más pronunciadas que la que atravesamos en estos momentos.

    En los años 1915, 1916, 1917, 1943, 1944 y 1945 se produjeron las bajantes más pronunciadas de los registros que se disponen y el nivel mínimo llegó a estar un metro por debajo de la altura que se encuentra el río en estos momentos, el último periodo más crítico fue en los años 1968, 1969 y 1970 donde inclusive los niveles estuvieron unos 50 centímetros por debajo de lo que se registró en la presente bajante.

    “Históricamente se han producido otras bajantes muy importantes, entonces no se puede descartar o dejar de lado que la situación de bajante pueda pronunciarse aun más. Cuando se han producido estas bajantes prolongadas e históricas, en general las situaciones más críticas no se dieron un solo año sino que se fueron dos o tres años consecutivos, con lo cual hay que advertir la precaución de que el año que viene pueda seguir esta tendencia con bajantes importantes”, concluyó el ingeniero Paoli.

     

    “Los pronósticos a corto plazo están indicando un nivel estacionario, con una situación general de bajante”, señaló a EL DIARIO el Ing. Carlos Paoli, investigador asociado del INA. Foto: Gustavo Cabral

    CUENCAS

    Otra de las cuestiones centrales para el análisis y los pronósticos a futuro en los niveles que alcanza el río Paraná en su tramo medio, desde la sección Resistencia-Corrientes aguas abajo, depende fundamentalmente de los aportes que se reciben de la alta cuenca del Paraná en territorio principalmente brasilero y de la cuenca del río Paraguay. La alta cuenca del Paraná incluye a la cuenca del río Iguazú que por su cercanía y actividad hidrológica incide generalmente en forma significativa en las situaciones extremas. Resulta sencillo por lo tanto deducir que el volumen de agua y su manifestación, el nivel del agua, dependerán de las lluvias que se produzcan en esos inmensos territorios.

     

    Extraordinaria

    El régimen de escurrimiento del río Paraná ha sufrido modificaciones que resultan más notorias a partir de la década del 70 debido a múltiples causas que interactúan en lo que se conoce como Cambios Globales (variabilidad y cambio climático, cambio de uso del suelo, construcción de presas y otros).

    En lo que hace a los estiajes del río Paraná es indudable que estos cambios han dado como resultado un aumento de los mínimos anuales a partir de los años 70 y como consecuencia, la actual bajante es extraordinaria considerando estos últimos 50 años.

     

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