Familiares, amigos, organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y ciudadanos autoconvocados reclamaron de manera pacífica pero firme que “haya justicia” en el caso que se investiga el femicidio de Julieta Riera a manos de su ex pareja, Jorge Julián Christe.

 

El hecho de que se cumpliera el primer mes del femicidio de Julieta Riera fue la ocasión propicia para que un grupo de ciudadanos preocupados de que el caso quede impune, se manifiesten en la explanada de Tribunales, en Paraná.

Como se recordará, Riera fue arrojada desde el octavo piso de un edificio ubicado frente a la Plaza 1 de Mayo por su ex pareja, Jorge Julián Christe. Desde un primer momento familiares, amigos y allegados de la víctima manifestaron su temor en el sentido de que el imputado de femicidio capitalizara a su favor una serie de contactos que pudieran mejorar la situación procesal.

Ayer, esos fantasmas volvieron a aparecer en las declaraciones de los manifestantes. Su hermana María Florencia Riera, por ejemplo, dijo no sentirse sola “porque muchos nos apoyan, porque muchos la querían a mi hermana, ella era una persona muy querida y no se merecía esto”.

“Mi hermana quería vivir, tenía proyectos, dejó sus apuntes porque está estudiando. Quería vivir porque tenía un hijo, al que amaba”, destacó al remarcar que “estoy segura que ella quería seguir viviendo”.

Ante distintas preguntas, manifestó también que “Julieta estaba terminando las últimas materias del secundario y soñaba con ser abogada”, al reparar en el “vacío muy grande” que dejó su asesinato.

En una tarde helada y ventosa, los manifestantes encendieron velas, símbolo de la esperanza que las anima.

 

ESCENA

Como se ha informado, el jueves se realizó una inspección en el departamento céntrico donde ocurrió el crimen de Julieta Riera. Los peritos de parte, relevaron el lugar, tomaron fotos y registraron las dimensiones de cada ambiente.

La inspección solicitada por los defensores Ladislao Uzín Olleros y Franco Aziani Cánepa, se realizó en horas del mediodía en el departamento del octavo piso del edificio de la peatonal San Martín, en la capital entrerriana.

Los profesionales contaron con la asistencia del experto rosarino Ricardo Brachetta, que es perito balístico del Poder Judicial de Santa Fe. Realizaron diversas constataciones en el departamento y buscarán hacer una propia teoría de la mecánica del hecho, en el que murió Julieta Riera.

Naturalmente, de la inspección formó parte la querellante, Corina Beisel. “La diligencia probatoria fue solicitada por la defensa, concurrimos a los dos departamentos, el que era habitado por la pareja y el otro también de la familia del encartado”, explicó, de manera escueta. También estuvieron dos de las peritos del departamento forense del STJ y tres peritos de partes que son de la ciudad de Rosario. “Se hizo una intervención en la que se fue ingresando por turnos, se trató de que el lugar permanezca exactamente como se lo selló y dejó en un primer momento”, describió, al aportar que “en lo relativo a la violencia, cuando ingresé al lugar donde convivían, quedé impactada porque se trataba del panorama vivo de la violencia desplegada allí: había vidrios, televisores rotos, manchas en las paredes, botellas destrozadas”, apuntó Beisel.