6.9 C
Paraná
lunes, julio 6, 2020
  • Paraná
Más

    El desafío de sostener comedores y merenderos en los barrios

    La pandemia del Covid-19 puso de manifiesto la importancia que tienen los comedores y merenderos barriales. EL DIARIO hizo un recorrido por algunos de los tantos lugares que cobijan diariamente con un plato de comida o una taza de leche a cientos de niños, jóvenes y adultos.

     

    SANTIAGO DALZOTTO / [email protected]

     

    Desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el coronavirus, la situación económica tuvo un quiebre importante en nuestra sociedad, que afectó con más severidad a los sectores donde las personas viven del trabajo y el ingreso diario. Durante la semana que pasó, EL DIARIO recorrió diferentes barrios de Paraná y pudo comprobar el importante valor que tiene para un niño o un adulto poder tener un lugar donde retirar un plato de comida o una merienda.

    En muchos de estos comedores o merenderos hay un aporte del Estado provincial o municipal, pero en la mayoría, el sostenimiento es exclusivamente por el aporte de personas solidarias y de donaciones anónimas. Algunos donan los insumos y muchos donan su tiempo y sus ganas para organizar las entregas.

    BAJADA GRANDE

    En este tradicional barrio de Paraná conocimos cómo se organiza la Comisión Vecinal para poder entregar todos los días alrededor de 200 porciones de comida a más de 45 familias.

    El presidente de la vecinal, Pedro Benítez, en diálogo con EL DIARIO señaló que “en este tiempo que es tan complicado para todos, la idea es estar cerca de los vecinos ayudando con lo que se pueda. Estamos entregando de lunes a viernes la vianda que nos cocina el jardín municipal del barrio y los sábados cocinamos nosotros. Además, los lunes, miércoles y viernes entregamos la merienda de leche para los niños y adultos mayores”.

    En el barrio también funciona hace tres años el “Merendero por una sonrisa”. Al respecto, el referente vecinal explicó que “en el merendero estamos recibiendo alrededor de 45 familias, porque la vianda se reparte para toda la familia entendiendo la situación”. Es importante remarcar también el aporte que recibe la vecinal por parte del Banco de Alimentos, además de donaciones de los comerciantes del barrio.

    Marcos Pereyra también es integrante de la vecinal y en diálogo con EL DIARIO señaló que “se acercan muchos vecinos a retirar la vianda todos los días y se van sumando siempre nuevos vecinos. Estamos entregando entre 180 y 200 porciones por día. Tenemos aporte del área de Desarrollo Social de la Municipalidad y lo que nos hace falta recibimos donaciones de los vecinos. El espacio se sostiene con el alquiler del salón para reuniones o eventos, pero en estos momentos que no podemos alquilarlo, por lo que hicimos un mensaje en cadena a todos los comerciantes del barrio pidiéndoles una donación con lo que ellos puedan colaborar”.

    Benítez destacó que “los vecinos entienden la difícil situación que atravesamos colaborando con lo que pueden”. Ayer se cocinó un guiso para compartir y está previsto que mañana, para conmemorar el 25 de Mayo, se haga entrega de chocolate con facturas.

     

    OTRA MIRADA

    En la zona suroeste de la ciudad se encuentra el merendero “Corazón solidario por un mundo mejor”, que funciona hace cinco años en el barrio 98 viviendas, entre Tibiletti y Almafuerte, sobre calle Soldado Bordón. Allí se entrega tanto la copa de leche como un plato de comida a más de cien niños, niñas, mujeres y adultos mayores del barrio.

    El sostenimiento de este espacio se da gracias a donaciones de vecinos e instituciones tanto privadas como estatales. A lo largo del tiempo, el merendero se convirtió en un espacio de acompañamiento y ayuda, más allá de su tarea específica, interviniendo sobre situaciones de emergencia alimentaria, problemáticas de salud y violencias, entre otras.

    Aldana Rosset es estudiante de Trabajo Social en la UNER y forma parte de la organización del merendero, y en diálogo con EL DIARIO resaltó que “se fue sosteniendo con el transcurso de los años gracias a la colaboración de varias vecinas” y agregó –con preocupación– que “solamente funcionamos cuando tenemos recursos, porque nos manejamos generalmente con donaciones. En este momento están concurriendo 56 familias que son alrededor de 130 personas cada vez que damos tanto la leche como así también la comida”, indicó Aldana.

    Con el paso del tiempo fueron surgiendo nuevas necesidades, y fue así que se dictan talleres de apoyo escolar y de juegos, se realizan festejos del día del niño y diversas actividades de recreación que hacen a un mayor bienestar de la comunidad.

    “Estamos cocinando a la mañana temprano para tratar de entregarle la merienda y la comida cerca del mediodía. En este tiempo por el aislamiento no están comiendo en el comedor sino que se acercan y retiran la comida. La idea es luego que pase la pandemia poder volver a abrir el comedor para que los vecinos se puedan quedar ahí y poder realizar otras actividades después del almuerzo”, señaló la joven estudiante y voluntaria, al tiempo que anunció que mañana lunes, al mediodía, se realizará en el barrio una olla popular, por lo que solicitan la donación de mercadería, verduras y productos de higiene.

    Los interesados en colaborar con el merendero se pueden acercar al barrio o comunicarse con Hilda, una de las fundadoras del merendero, al 0343-4156425; o con Aldana, al 343-5187853.

     

    ZONA NORTE

    Otra situación –con algunos años más trabajando en el territorio– atraviesan quienes batallan todos los días para poder alimentar a más de 100 chicos en la Toma Nueva y Arenales de la ciudad de Paraná. Gustavo Desantiago, referente social de la zona, habló con EL DIARIO y señaló que vienen trabajando desde 2004 por una necesidad puntual de ayudar a los niños del barrio con distintas recreaciones y excursiones. Son alrededor de 100 chicos los que diariamente reciben la merienda o jugos con productos que están aptos para consumir pero no para la venta. Desantiago solicitó ayuda para poder mejorar las condiciones de trabajo y atender a los niños como se merecen con una comida todos los días y contó que pasaron de entregar 100 tazas de leche a entregar 30 por día, por no contar con la cantidad necesaria.

    El principal objetivo que tiene Gustavo desde su espacio social es brindar no sólo alimentos sino también regalos y ropas a los niños, porque, explica “hay chicos que además de sufrir desnutrición, sufren violencia familiar y social porque no reciben la atención de un especialista”.

    Lo más leído