Preocupación mundial por la violencia contra la mujer

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La Organización de Naciones Unidas pidió a los gobiernos de los países que la integran que tomen medidas de acción directa para enfrentar la violencia machista que se potencia durante los aislamientos obligatorios. Sólo en nuestro país, desde que se ordenó la cuarentena ha habido 13 femicidios, lo que no agota el repertorio de maltrato pero ayuda hacerse una idea de la gravedad de la situación.

 

REDACCIÓN EL DIARIO / [email protected]

El secretario general de la ONU, António Guterres, reclamó a los países la adopción de medidas para enfrentar el “estremecedor” aumento de la violencia machista durante el confinamiento por la pandemia de coronavirus, ya que por estas medidas las mujeres pueden verse “atrapadas con parejas abusivas”.

Guterres considera los confinamientos “esenciales” en una emergencia como la del Covid-19, pero advirtió que, para muchas mujeres y niñas, el principal riesgo reside precisamente en el lugar “donde deberían estar más seguras: en sus propios hogares”, según un comunicado publicado en la web del organismo internacional.

La combinación de las presiones económicas y sociales provocadas por la pandemia, así como las restricciones de movimiento, han aumentado drásticamente el número de mujeres y niñas que se enfrentan a abusos, en casi todos los países, señala el texto.

DE LARGA DATA

Sin embargo, incluso antes de la propagación mundial del Covid-19, las estadísticas mostraban que un tercio de las mujeres de todo el mundo experimentaban alguna forma de violencia en su vida.

Ya antes de la pandemia, la ONU estimaba que una tercera parte de las mujeres de todo el mundo experimentaban a lo largo de su vida algún tipo de violencia.

En Líbano y Malasia, las llamadas a los teléfonos de ayuda se han duplicado desde el inicio de la pandemia, mientras que en China se han triplicado.

En Australia, los motores de búsqueda en Internet experimentaron el mayor volumen de consultas de ayuda por violencia doméstica de los últimos cinco años, según Naciones Unidas.

DESBORDE

Guterres alertó que el personal sanitario y policial está «desbordado» y «algunos centros para víctimas de la violencia de género están cerrados», mientras «otros están llenos».

Por este motivo, solicitó la colaboración de todos para prevenir la violencia, «tanto en zonas de guerra como en los hogares de las personas», mientras se combate al coronavirus.

Por último, el secretario general llamó a aumentar la inversión mediante servicios de ayuda a distancia, y a establecer sistemas de alerta en farmacias y tiendas de alimentación, dos de los comercios que pueden seguir abiertos en la mayoría de los países pese a las medidas de confinamiento, favoreciendo que las mujeres den la voz de alarma sin que se percaten sus maltratadores.

Además, pidió que los centros de recepción de víctimas sean considerados servicios esenciales y que se garantice el correcto funcionamiento de los sistemas judiciales, para que sigan procesando a los abusadores.

También ha llamado a evitar que los presos condenados por violencia contra la mujer sean liberados.

EN ARGENTINA

Como se sabe, en nuestro país una enfermera de 40 años es la víctima número 13 desde que se ordenó el aislamiento obligatorio. Estela Florentín vivía en una chacra de la localidad bonaerense de Ayacuchojunto a su hija, que fue quien la hallo asesinada.

La mujer fue ultimada de un escopetazo. Como su almohada había sido atravesada por el balazo los investigadores sospechan que la víctima pudo haber sido asesinada mientras dormía.

A unos 300 metros de la casa fue hallado otro cuerpo. Era José Alberto Urtizbiría, un hombre de 61 años, con quien aparentemente la mujer mantenía una relación sentimental y se habría suicidado después de cometer el crimen.

No es un problema que emergió con la cuarentena. De hecho, entre el 1 de enero y el 26 de febrero 43 mujeres fueron asesinadas, dejando a 57 niños y adolescentes sin madre, lo que constituye un enorme problema no siempre debidamente considerado.

Pero, la convivencia irremediable durante todo el día, ha multiplicado las escenas de virulencia, maltrato y desprecio en contra de las mujeres. La ONU le pide a los gobiernos que contemplen expresamente este tipo de situaciones.