Pymes: la mayoría verán agravada su situación

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Alfredo Caíno valoró “el esfuerzo del gobierno por tratar de contener una infernal cantidad de situaciones, tremendamente diversas y todas muy complejas”.

“Sin recaudación por casi quince días, la reapertura va a significar enfrentarse a un panorama aterrador”, aseguró Alfredo Caíno a EL DIARIO. El dirigente de Apyme no dudó en incluir a un 80% del sector en una situación más grave de la que tenía antes de la pandemia. Advirtió que en esta “supercrisis” hay también un par de sectores beneficiados que deberían tributar más.

 

Redacción El Diario / coordinacion@eldiario.com.ar

Un alto porcentaje de las pequeñas y medianas empresas está afectado por la situación derivada de la crisis sanitaria, se estima un 80%. Las que quedan excluidas son las relacionadas a los rubros alimentos, medicamentos o comercialización de estos, como pueden ser droguerías, que producto de la intensificación de su actividad están pasando un buen momento. El resto está todo paralizado, en algunos casos trabajando a un ritmo mínimo y en otros, directamente sin actividad. La producción agropecuaria, con algunos condicionamientos, sigue moviéndose, pero los que exportan teniendo en cuenta la interrupción de las exportaciones como consecuencia de la pandemia, van a empezar a hacer repercutir en su cadena de comercialización esa situación.
En la descripción, somera, Alfredo Caíno, secretario de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Paraná, habló de una “supercrisis”.

“Estábamos en una situación complicada, el mercado interno deteriorado, el promedio de disminución de ventas de los cuatro años de gobierno liberal del 40%, una economía intentando ver si podía salir de la tendencia recesiva, con la negociación con los organismos internacionales”, repasó para agregar que todos los condicionantes actuales son “agravantes”. En la complejidad trasmitió también cierta preocupación al observar que “la gente, en general, me parece que tiene la idea de que cuando pase esto del coronavirus volveremos a una situación normal y eso no va a suceder”.

Teniendo en cuenta las medidas económicas que paulatinamente ha ido presentando el gobierno nacional, Caíno analizó que “cuando se habla de la cuestión impositiva –lo más benigno- hay un afloje de capital e intereses que ha quitado tensión a la relación con el fisco. Ahora, las pymes siguen en un mismo contexto de mercado interno que lógicamente, en dos meses de gobierno, es claro que no puede tener una reactivación significativa como para darnos la vitalidad necesaria que nos permita soportar situaciones de anormalidad, agravadas hoy por esta crisis sanitaria”.

A juicio del dirigente local, “sin recaudación por casi quince días, la reapertura (de la actividad) va a significar enfrentarse a un panorama aterrador, sin disponibilidad porque no va a haber plata para comprar mercadería ni para reponer lo que se necesita para continuar con la actividad, para pagar los servicios”, señaló.

Caíno agregó que “la situación con la que nos vamos a encontrar es una cajita de Pandora bastante difícil de descifrar”, aunque “se ve –dijo- el esfuerzo del gobierno por tratar de contener una infernal cantidad de situaciones, tremendamente diversas y todas muy complejas”.

A una semana de que llegue a su fin el mes de marzo, evaluó que contar con disponibilidad para los gastos de personal y de funcionamiento, los servicios, energía, gas, transporte, los costos financieros, va a constituir “una caldera a explotar a corto plazo”.

Rescató que si bien salió una normativa que no se pueden cortar los servicios a las pymes, hay que determinar cuáles son y en qué contexto, porque no es para todas.

SALARIOS. En cuanto al pago de haberes a los trabajadores, Caíno por un lado valoró la ayuda que puede significar la ampliación del Programa de Recuperación Productiva (Repro) que “le sirve a todos que tienen una relación de dependencia”. A la vez planteó “qué va a suceder con el anuncio de los 320 mil millones de pesos para pago de sueldos a fin de mes que va a ser canalizado a través de la cuenta salarios” porque, explicó, “hay muchas empresas pymes que tienen la cuenta salarios de sus trabajadores, pero otras que por su capacidad técnica administrativa no manejan ese sistema y tienen el pago directo. Evidentemente a algunos, sin dudas, le va a servir pero hay muchos que van a quedar fuera de esa posibilidad”, advirtió.

Insistió en que “el universo Pyme es muy diverso” y acotó “se parte de un comercio o de un monotributista que son dos personas que trabajan prestando un servicio, generando algún producto; una persona que tiene una pequeña fábrica con otras dos y de ahí para arriba”, supeditando la gravedad de los problemas a la estructura más o menos organizada que pueda existir en cada caso.

De todas maneras, no dudó en generalizar: “Vamos a estar con problemas más graves o más complicados que los que teníamos, siempre dependerá de la prolijidad con la que se maneja, de la espalda financiera. Habrá incluso, quien tenga que vender para salir de la situación y no tener que terminar con los bancos como siempre se termina con altos costos de financiación. Todo es un panorama que va desde lo más mínimo a relativamente complejo hasta situaciones extremas”, pronosticó.

En medio de tanta adversidad, aventuró que “habrá acuerdo con los trabajadores que van a ser conscientes de la situación de la empresa”. En ese sentido, comentó que hay comercios que por esta situación vinculada a la pandemia, más la baja de venta, decidieron cerrar aun cuando pudieran estar abiertos. “Decidieron no trabajar pero con lo que implica: no recaudar”, remarcó.

 

DE FONDO. El referente de las pequeñas y medianas empresas dejó claro que las soluciones a los problemas de fondo del sector quedan pendientes.
“El gobierno está planteando un salvavidas circunstancial porque no hay posibilidades momentáneas de hacer más. Acá hay un hecho que nos cayó del cielo que fue esta pandemia que ha paralizado la economía mundial, y las pymes en la Argentina, producto de su entorno anterior y el agravamiento por esta crisis sanitaria, van a tener complicaciones”. Insistió con que hay medidas del gobierno, no obstante, esto no resuelve la situación de fondo de las pymes, relacionada básicamente con el salto que debe pegar el mercado interno, su capacidad de crecimiento y consumo para mantener las actividades”.

 

Hay sectores que pueden hacer un aporte extraordinario

La Asociación a la vez que refleja las dificultades que atraviesan la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, advierte sobre la posibilidad de una mayor contribución al fisco por parte de aquellas que no se ven perjudicadas por el contexto.
“Desde Apyme estamos planteando que aquellos sectores que en esta supercrisis están obteniendo beneficios, que tal como han planteado están vendiendo más que en diciembre -supermercados en general y los relacionados con la industria farmacéutica-, tienen que hacer un aporte extraordinario a través de un punto extra en el pago de Ingresos Brutos por las ventas realizadas en este período de cuarentena o algún mecanismo que se establezca a nivel nacional y que permita una federalización de los recursos para ser volcados en política sanitaria y alimenticia. Este puede ser otro salvavidas, apuntando a aquellos sectores que están obteniendo beneficios de esta supercrisis”, expuso Alfredo Caíno.