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domingo, julio 5, 2020
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    Cardoso seguirá preso en la cárcel

    El domingo 22 se rechazó un pedido de morigerar la medida de coerción por un arresto domiciliario. Así, se prorrogó su encierro mientras se desarrolla la investigación, por 60 días.

     

    El juez de Garantías N°2 Eduardo Ruhl resolvió rechazar el pedido de morigeración de la prisión preventiva que Antonio Cardoso cumple en la Unidad Penal N°1 de Paraná. Cardoso es investigado por la presunta comisión los delitos de Abuso sexual con acceso carnal reiterado, primer; Abuso sexual con acceso carnal, segundo hecho; Abuso sexual con acceso carnal reiterado, tercer hecho; Abuso sexual simple reiterado y amenazas calificadas, en concurso real, cuarto hecho; Abuso sexual con acceso carnal, quinto hecho; y Abuso sexual gravemente ultrajante, en concurso real con el delito de Abuso sexual con acceso carnal, sexto hecho, todos en concurso real, y consumados en quebrantamiento de la ley  de Violencia de Género. La decisión del juez significó que el imputado continuará alojado en la cárcel por 60 días, mientras continúa la investigación. La prórroga comenzará a regir cuando se venza la medida que actualmente viene cumpliendo.

    El juez consideró que “el riesgo procesal que oportunamente motivó el encierro preventivo del enjuiciado Cardozo subsiste; es más, se ha visto potenciado últimamente con las múltiples  denuncias formuladas por nuevas víctimas, todas mujeres,  amparadas por las disposiciones de la ley 26.485 (de Violencia de Género)”. Así, rechazó el pedido de la defensora Corina Beisel, que instó el arresto domiciliario, por no ser “una alternativa idónea para conjurar dicho riesgo procesal, al menos por el momento y hasta tanto la investigación avance, con la individualización de testigos, pericias  medicas y demás medidas pendientes, en relación a las múltiples, nuevas víctimas”. La acusación particular, al menos por ahora y en representación de dos de las denunciantes, es responsabilidad de Boris Cohen y Marcos Rodríguez Allende.

    Los hechos

    En el primero, la víctima de 18 años, habría sufrido al menos tres abusos en la casa del imputado, donde éste le hizo firmar “planillas de Casa de Gobierno”, que “aparentaban la entrega de bolsones de comida para gente carenciada”. Allí se aprovechó de que la joven “padecía un fuerte dolor de cintura, (y) la persuadió de sus poderes de sanación, le suministró somníferos, aduciendo de que se trataba de agua bendita con limón y le ungió con un algodón líquidos y cremas por las piernas”. Cuando la joven “se encontraba mareada, adormecida, y prácticamente desvanecida, sin poder prestar consentimiento válido o repeler la acción”, se abusó de ella. El segundo ocurrió el 19 de septiembre de 2019, cuando se aprovechó de una chica que tenía 17 años. Como en el caso anterior engañó a la chica “persuadiéndola de que tenía poderes de sanación y que podía ayudarla a bajar de peso”. El tercero sucedió “sin poder determinar fecha exacta”, en agosto de 2019, cuando “en reiteradas oportunidades”, habría abusado de una chica de 20 años. La joven acudió a la casa del imputado puesto que aquel “la cito bajo la promesa de conseguirle trabajo en el rubro de panadería, luego de recibir el curriculum vitae de la misma, la persuadió de sus poderes de sanación, y le suministró somníferos a través de mate, té y supuesta agua bendita con limón aduciendo que estos tenían efectos curativos”.

    El cuarto tuvo lugar en mayo de 2019. En esta oportunidad la víctima sería una joven que tenía 21 años y trabajaba en la casa de Cardoso. Según la acusación, Cardoso “la persuadió que podía conseguirle un trabajo en el Instituto Becario, y que tenía poderes de curandería y sanación…”. En septiembre del mismo año ante la resistencia que opuso la chica, que le dijo que lo estaba grabando, Cardoso “buscó un revólver calibre 22, se lo exhibió, le mostró que estaba cargada y le expresó que si contaba algo de lo ocurrido, la iba matar a ella, a su novio y su familia, que tenía contactos y que podía tapar todo”.

    La denuncia sostiene que “finalmente (Cardoso) la encerró en la vivienda, para que no pudiera escapar, y cuando se apersonó en la vivienda el novio de la joven, antes de dejarla salir le volvió a manifestar que no tenía miedo y que si hablaba le metería un tiro”. El quinto hecho habría sucedido a fines de 2008, y la víctima sería una mujer de 28 años que acudió a otra casa que tenía Cardoso “bajo la promesa de conseguirle trabajo”. El último hecho que se le atribuyó consistió en que “aproximadamente a inicios de 2014”, violó a una chica que tenía 22 años. La chica concurrió al trabajo de Cardoso, en inmediaciones del centro cívico de Paraná, porque la había convencido de que tenía “poderes de curanderismo y sanación”. Tras convencerla de que ella “tenía un problema en los ovarios, y que la había embrujado”, la abusó en ese sitio y luego lo habría reiterado en un hotel.

    Modalidad repetida

    Cardoso es investigado por su presunta responsabilidad en la comisión de, al menos hasta ahora, seis hechos en perjuicio de seis jóvenes mujeres que se acercaron al imputado persiguiendo una promesa de trabajo o de sanación de supuestas dolencias. La modalidad de los hechos era la misma: convocaba a las chicas a su casa o a su trabajo, con la promesa de conseguirles trabajo o de curarlas de alguna dolencia en virtud de que se atribuía facultades de sanador, circunstancia que aprovechaba para doparlas con sustancias que disolvía en alguna infusión. Con las víctimas indefensas, acometía contra ellas.

     

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