Un cine con mirada feminista, disidente y entrerriana

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Josefina Baridón filmó “Cama Cucheta” y “Quién Pudiera”.

Josefina Baridón es una joven entrerriana, productora audiovisual. Si bien actualmente vive en Rosario, su ópera prima fue producida en Paraná. Su mirada feminista y disidente aporta interesantes debates a la producción audiovisual como un entorno masculinizado y a las producciones con otro tipo de mensajes.

 

Aldana Badano / [email protected]

 

Josefina Baridón es una joven paranaense que vive en Rosario, allí estudió cine en la Escuela provincial de cine y televisión. Su tesis final: “Cama Cucheta”, es un cortometraje que filmó en 2016 en en la zona del Barrio Médico de Paraná.

En marzo, en vísperas del Día de la Visibilidad Lésbica, estrenó “Quien Pudiera”, una serie web que se denomina como “la primer serie web LGBTI” que dirigió y que produjo con un equipo conformado 100% por mujeres. Esta serie web es producida por Hipólita Films, una productora audiovisual radicada en Rosario que fomenta la producción de contenido feminista y de identidades disidentes. Fue fundada en el 2016 por Josefina Baridón, Morena Pardo y Carolina Medina.

Josefina cuenta que su mudanza a Rosario no fue pensada para estudiar cine, sino que fue una decisión personal de búsqueda de nuevos paisajes e independencias. Luego de vivir allí unos años, decidió comenzar la carrera en la Escuela provincial de cine y televisión de Rosario.

Si bien resalta que “hay formación audiovisual tanto en Paraná como en Santa Fe y soy partidaria de producir en las provincias y aliento a la gente a que estudie y produzcan allá, yo me fui por una elección personal de querer conocer otros lugares”. En Santa Fe funciona el Instituto Superior de Cine y Artes (ISCAA) que fue fundado por Birri y es la primera escuela pública latinoamericana de cine.

 

–¿Crees que en Rosario hay más posibilidades de producción audiovisual?

–No creo que las producciones que se realizan en Rosario sean masivas y tan grandes comparadas con Buenos Aires. Las provincias en general estamos más relegadas y nos cuesta mucho más conseguir subsidios y contactarnos con productoras. Es un trabajo más complejo y hasta de militancia.

Sin embargo, en la provincia de Santa Fe existe un premio estímulo que se llama «Espacio Santafesino». Es un premio que te da un empujón y que te ayuda a producir y, por ejemplo, ese tipo de ayuda no está en Entre Ríos. Yo lo gané con los dos cortos que produje y me fue de gran ayuda.

 

–¿Qué instancias conoces en Entre Ríos que fomenten la producción audiovisual?

–Participé del Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER) que se hizo en Octubre en Paraná y estuve en la ronda de negocios en la parte provincial. El festival estuvo muy bueno y tuvo mucha calidad. Me encantó que pasen cortos entrerrianos resaltando la producción local. Ojalá que siga creciendo ese festival porque en su propuesta incluía muchas actividades, charlas, talleres y proyecciones. Además, se hizo en un lugar muy bello como lo es la Vieja Usina.

 

–¿Cómo es ser productora audiovisual en un ambiente tan masculinizado?

–Las mujeres productoras audiovisuales tenemos una doble opresión por ser mujeres en un ámbito tan masculinizado y por vivir en provincias del “interior”, porque como dicen: Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires.

“Las productoras audiovisuales tenemos una doble opresión”, dice Josefina.

–¿Cómo viviste un rodaje con un equipo técnico conformado íntegramente por mujeres?

–La diferencia es abismal produciendo solo con mujeres porque en el ámbito del cine la mayoría son hombres y hoy en día sigue siendo así aunque los vamos corriendo. La experiencia de producción de “Quien Pudiera” fue muy linda, muy cuidada. Hubo mucha sororidad y es una experiencia sin precedentes. Tosas coincidimos en que fue muy emotivo, muy liberador porque no nos teníamos que andar cuidando ni aguantando órdenes de varones.

Filmografía

“Cama Cucheta”: Es verano al mediodía y Marisa, una estudiante rebelde de 23 años que vive con su familia en un entorno machista y castrador, debe hacer todas las tareas domésticas antes de almorzar. Mientras Marisa se encarga levantar la mesa y la caca del perro, Analía, su hermana, que es modelo, se la pasa todo el día con Platero, su novio, (a quien nadie le conoce la voz); y Manuel, su hermano juega a la Play.Durante la siesta, Marisa descubre secretos sobre su hermano y, principalmente, escucha hablar a Platero, lo que desencadenará en ella una tarde inesperada.

“Quién Pudiera”: Memé (29) y Mariana (26) son dos amigas, una bisexual y la otra lesbiana, que viven en Rosario. Además de transitar los conflictos típicos de su edad, como no poder terminar sus carreras universitarias, no conseguir trabajo de lo que estudiaron, o padecer desencuentros amorosos, lidian, junto a su amiga Sofía (23), con las particularidades del ambiente LGBTI local.  Justo cuando Memé se separa de Martín, su novio de varios años, el problema histórico de no tener a dónde salir para conocer chicas se agrava: Mystika, el único boliche LGBTI de la ciudad, cierra. Ante la falta de ese espacio con el que las amigas contaban para generar vínculos y salir a divertirse, se ven obligadas a incursionar en nuevas y desconocidas formas de relacionarse.

En un contexto en que todas las lesbianas parecen ser “intensas o histéricas”, según una teoría que sostienen Mariana y Memé, conocer chicas se vuelve todo un desafío. Así es que Mariana debe abrir su noviazgo con Ana y bajarse Tinder. Memé, frustrada por la complejidad de las relaciones con mujeres, la bifobia generalizada y aún e duelo por su separación, encuentra en la militancia feminista su nueva pasión.

Mientras Sofía pasa de una chica a otra, espantándolas con su intensidad, las tres amigas transitan todo tipo de instancias juntas mientras buscan la fiesta lésbica perfecta: acompañan un aborto, lidian con sus familias, experimentan el ambiente del fútbol femenino y celebran el orgullo LGBTI.