Se desconoce el comportamiento y la capacidad del daño del virus

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Aldo Calzolari, Doctor en Ciencias Biológicas, docente universitario.

Aportes desde UNER para ayudar a entender la crisis sanitaria.

“La realidad es que no sabemos cómo se va a comportar el virus y su capacidad de daño”. La advertencia fue formulada por Aldo Calzolari. El docente en la Facultad de Ingeniería hizo su tesis del doctorado en Biología sobre el virus de la aftosa que “comparte con el coronavirus el genoma y sus características de alta variabilidad”, explicó.

La pandemia del COVID-19 irrumpió sorpresivamente y hoy nos obliga a tomar medidas extremas, que repercuten en nuestras rutinas y costumbres diarias. Todavía existen muchas preguntas, mitos y realidades en torno al mismo. La Universidad Nacional de Entre Ríos compartió información e impresiones formuladas por Aldo Calzolari.
Calzolari se desempeña como docente en la Facultad de Ingeniería y su tesis del doctorado en Biología se basó en el virus de aftosa que, como explica, “comparte con el coronavirus el genoma y sus características de alta variabilidad”. Por ello, en este contexto, busca saldar dudas y brindar recomendaciones desde su conocimiento.
El catedrático manifiesta: “Lo que pretendo es que el mensaje sea que hay que estar alertas. No con miedo, pero si en alerta”; y hace una invitación a “cuidarnos entre todos”.

VIRULENCIA. Lo primero que debemos tener en cuenta es que el COVID-19 es un virus nuevo. “Cuando aparece por cambios en su formación genética, lo primero que nos pasa como especie humana es que no sabemos de qué manera se va a comportar”, resalta Calzolari. Por ello considera importante derribar una afirmación que es moneda corriente: “Hay gente que piensa que hagamos lo que hagamos, va a ser una gripe y nada más. La realidad es que no sabemos cómo se va a comportar el virus y su capacidad de daño”. Las mutaciones o variantes pueden ser muchas: incluso, algunas pueden hacer desaparecer al propio virus. Pero el problema se origina cuando otras, por el contrario, “pueden otorgarle características de mayor capacidad de infectar o virulencia. En este sentido, debemos cuidarnos y prevenir, porque no sabemos cuándo pueden ocurrir esas variantes, en muchos casos peligrosas”, explica.

 

VELOCIDAD. Pocas semanas atrás, el coronavirus era sólo una noticia que leíamos sobre países a miles de kilómetros de distancia. ¿Por qué hoy ya representa una alerta mundial? “El virus tiene un alto grado de capacidad de contagio porque, a diferencia de otros como el Ébola, tiene un período de incubación que varía entre dos y 14 días hasta que aparecen los síntomas”, indica el investigador.
Asimismo, detalla que en Epidemiología se trabaja con un concepto llamado Número R, que ayuda a estimar la velocidad con que una enfermedad puede propagarse en la población. “Si este R es menor que 1, es decir, una cada dos personas son infectadas, el virus tiende a desaparecer. Pero el COVID-19 tiene un R alto, su capacidad de infección es de dos a tres personas. Es decir, cada persona enferma o portadora ha contagiado como mínimo a dos o tres más, por esto el número de infectados es cada vez mayor”, sostiene.

-¿Cuál es la importancia del denominado aislamiento social?

-Tenemos que trabajar fuertemente para bajar ese Número R a 1 o menos de 1: solo así se logra controlar la enfermedad y que desaparezca. La manera es aislarse y no permitir el contacto entre personas. En este sentido, las medidas adoptadas por el Estado nacional, que aprendió de todo lo que hicieron y no hicieron en algunos países europeos, son más que acertadas”.

Ante la demora que puede implicar una vacuna, Calzolari insiste en que “lo urgente es que adoptemos las medidas de prevención y aislamiento para control del virus”.

LLAVES. El investigador explica que en general los virus entran a nuestro organismo o sistema por medio de “llaves”, es decir: “Cada virus tiene su llave. En el caso del coronavirus sus puntas en forma de corona en la superficie del mismo actúan como tal. Cuando encuentra la cerradura adecuada, utiliza la llave para ingresar a la célula y desde ahí atacar, reproducirse y salir; y continuar el ciclo en nuestro cuerpo o en otras personas”.

En descubrimientos recientes, en pacientes que estaban bajo tratamiento con ibuprofeno, “se observó que aquellos más jóvenes que por alguna razón estaban tomando ibuprofeno habían sido atacados por el virus”. Entonces, se puede decir que “la cerradura para que ingrese el virus a nuestro sistema, es la misma que usa el Ibuprofeno y otras drogas. La sugerencia es no consumir ibuprofeno”, indica el experto.

Respecto de una posible vacuna, Calzolari dijo que “hasta que se comience a producir y hasta tanto llegue la vacuna van a pasar varios meses. Lo urgente es que adoptemos las medidas de prevención y aislamiento para control del virus”.

Por último, recomienda que ante el cambio de temporadas más frías, “lo mejor es extremar las medidas de precaución y prevención”. Sobre todo al “grupo de la población que tiene problemas respiratorios y que son más susceptibles de tener complicaciones severas”.