Gente en situación de calle, una población en serio riesgo

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La Municipalidad habilitó refugios para que pasen la cuarentena. Foto Sergio Ruiz.

Hay quienes no pueden cumplir el aislamiento social dispuesto por el Gobierno Nacional. Son los que viven en plazas y otros lugares públicos. La Comuna y organizaciones sociales trabajan en lugares de alojamiento.

Redacción El Diario / [email protected]

 

Contra el COVID-19 (más conocido como coronavirus) todavía no hay vacunas ni algún tratamiento efectivo. Solamente existe la prevención a través del aislamiento social y la higiene de manos. Se repite a cada momento que si las personas no circulan, el virus no circula y ese fue el fundamento del presidente Alberto Fernández para decretar una cuarentena obligatoria al menos hasta el 31 de marzo.

Pero ¿cómo hace la gente en situación de calle para cumplir con ese requerimiento imprescindible para, al menos, amenguar la ola de contagios y disminuir los casos y las muertes? Obviamente, no pueden.

Por ello se requiere la intervención del Estado.

En Paraná, la Municipalidad dispuso de acciones y medidas para atender y asistir a esa población en riesgo.

“Se reforzaron los procedimientos de limpieza y desinfección del refugio que actualmente funciona en la Dirección de Protección Civil. Se duplicó la plaza de camas en este lugar, que pasó a resguardar unas 30 personas, quienes además podrán permanecer durante todo el día allí, en respeto de la cuarentena obligatoria establecida por el gobierno nacional”, se informó desde la Comuna.

Además, “a raíz de las recientes medidas que tomó el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat para proteger a estos grupos de extrema vulnerabilidad, los empleados municipales se encuentran trabajando contrarreloj en el CIC Este, ubicado en calles Fermín Garay y Roque Sáenz Peña, para habilitar una residencia propia de la Municipalidad, que dará solución a personas en este estado de vulnerabilidad”.

 

UNA RED. En Paraná hay un número importante de personas que viven en la calle. El número exacto varía y difiere según las fuentes pero se puede ver diariamente a personas en esa condición en plazas y otros lugares públicos.

Así, el año pasado se constituyó una Red de organizaciones para trabajar por ellos y tuvo su consolidación durante el último invierno cuando se habilitaron refugios y centros de asistencia.

La Red está constituida por  Suma de Voluntades, CTEP – Entre Ríos, Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Paraná, Barrios de Pie, Red Puentes, Un Cielo Nuevo, Hogar de Cristo, Ayuda Urbana, Facultad Teresa de Ávila (UCA), Facultad de Ciencias Económica (UNER), Facultad de Trabajo Social (UNER), Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (UADER), DAIA, Caritas y Grupo Compartir.

 

ALTERNATIVAS. La Red, ante la pandemia de coronavirus, tuvo una intervención sobre la problemática.

“El viernes al mediodía le mandamos una nota al Intendente (Adán Bahl) solicitándole que se ocupara del tema porque a la gente que está en la calle no le aplica la recomendación de quedarse en casa, obviamente”, manifestó a EL DIARIO Irina Chausovsky, coordinadora del Centro de Mediación de la Defensoría del Pueblo de Paraná e integrante de la Red.

Señaló además que se estuvieron evaluando varias alternativas y posibilidades y finalmente se decidió la apertura de un nuevo refugio.

“Afortunadamente se tomó esta decisión porque es totalmente imprescindible”, consideró Chausovsky.

Pero, advirtió que aún no están cubiertos todos los casos: “Todavía hay gente en la calle”, aseveró.

Es que por un lado el número de los sin techo supera la capacidad de alojamiento de los refugios habilitados y por el otro hay personas que están en esa situación pero se resisten a abandonar los lugares donde habitualmente pernoctan.

“Voluntarios de Hogar de Cristo, Suma de Voluntades y otras organizaciones que integran la Red recorren las plazas para llevarlos. En ese sentido, destacó el trabajo que viene realizando Leandro Sarli, voluntario de Suma de Voluntades y actualmente funcionario municipal de un área dedicada a la atención de gente en situación de calle: “Hay que destacar el trabajo de Leandro Sarli y cómo le está poniendo el cuerpo a todo esto. Si bien él es funcionario es además voluntario de Suma de Voluntades y es muy destacable todo lo que está haciendo. Él fue con su auto a buscar a las personas a las plazas y llevarlos hasta el CIC. También los voluntarios de Hogar de Cristo y gente de la Municipalidad”, subrayó.

“La Red está activa y atenta, tratando de dar respuestas porque además van surgiendo otros temas. Las organizaciones que están en la Red no trabajan solamente con personas en situación de calle. Hay otras problemáticas sobre todo en los barrios. Los merenderos y comedores están tratando de entregar viandas y también faltan cosas desde descartables para entregar los alimentos hasta comida”, describió.

Por otra parte, cuando se le consultó sobre si el alojamiento de tantas personas en un solo lugar no implicaba también un riesgo teniendo en cuenta que la recomendación es el aislamiento y distanciamiento social, Chausovsky respondió: “Sí, eso es verdad. Pero si no están en las calles lo que implica otros riesgos, como por ejemplo que los voluntarios estén dando vueltas en las calles y estén expuestos a contagio. Es como buscar el mal menor, no debería ser así pero en estas condiciones no se puede hacer otra cosa”, concluyó.

 

Una población en riesgo

A la gran cantidad de penurias que padece la gente que vive en la calle se le suma que constituye un grupo de riesgo de contagio de coronavirus

Por las precarias condiciones sanitarias y de alimentación en la que viven están más predispuestos a sufrir todo tipo de enfermedades y dolencias.

Sus expectativas de vida son sensiblemente menores a la de la población en general y tienen una alta tasa de mortalidad.

Generalmente, es una población que tiene un mal estado nutricional, pero también tienen enfermedades que no han sido tratadas o mal tratadas y acumulan un daño físico importante. Eso la hace más propensa a contaminarse por el coronavirus.

Por la realidad material en la que viven, enfrentar la pandemia provocada por el COVID-19 se vuelve un desafío mucho mayor que para el resto. Las medidas como resguardarse en las casas o lavarse las manos repetidamente, son imposibles además de las dificultades para acceder a lugares de higiene.