Juzgan a banda que compraba drogas en Paraná para vender en Nogoyá

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La supuesta organización está integrada por ocho hombres oriundos de Nogoyá y uno de Buenos Aires. Foto: Marcelo Miño.

Comenzó este jueves el juicio contra una presunta organización integrada por nueve hombres que están acusados de comercializar cocaína y marihuana en Nogoyá. Según la imputación, de manera organizada adquirían el estupefaciente en Paraná y lo vendían en aquella localidad.

Néstor Belini | coordinacion@eldiario.com.ar

César Sebastián López, de 37 años, peluquero, oriundo de Buenos Aires; Mariano Emmanuel Giménez, de 29 años, alias Piraña, albañil; Mariano Daniel Alfaro, alias Michael, de 44 años, comerciante; Pablo Javier Salcedo, de 41 años, albañil y pintor; Marcos Abel Giménez, alias Guasón, de 30 años, albañil; Washington José Graizzaro, de 31 años, comerciante; Pablo Alejandro Balbuena, alias Pol o Poli, de 34 años, albañil; José Luis Gómez, de 30 años, albañil; y Juan Antonio Legras, de 34 años, mecánico de ferrocarril y chofer, todos nacidos en Nogoyá, comenzaron a ser juzgados hoy por el Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Paraná, por el presunto delito de Comercio de estupefacientes agravado por haber sido cometido por tres o más personas de manera organizada.

A López se le atribuye el rol de organizador de las actividades de comercio de estupefacientes, por el que deberá responder a título de autor; en tanto que el resto responderá como coautores, a excepción de Legras, quien deberá hacerlo como partícipe necesario de las conductas atribuidas a Graizzaro.

La Chacra

Según se informó en la lectura de la requisitoria fiscal de elevación de la causa a juicio, las presentes actuaciones se originaron el 24 de abril de 2017, cuando la Delegación Toxicología de la Jefatura Departamental Nogoyá de la Policía de Entre Ríos “comunicó el inicio de un estado de sospecha objetiva, bajo la denominación La Chacra, por la presunta comercialización de estupefacientes en una vivienda sita en la zona norte de la ciudad de Noyogá, Villa 3 de Febrero, calle Eva Perón e Islas del Ibicuy, siendo esta una chacra ubicada en un predio de una hectárea aproximadamente, donde residían López junto a su concubina”, que está privada de la libertad en la Unidad Penal N°6, “quienes alquilarían el predio a un hombre de apellido Ormaechea. También se identificaba como sindicado a Mariano Emmanuel Giménez”.

Sospecha

Las actuaciones habrían permitido determinar “la sospecha relativa a que López y Piraña Giménez comercializaban estupefacientes, bajo la forma de envoltorios de marihuana y de cocaína, en la finca de aquél, tanto en horarios diurnos como nocturnos, habiendo detectado, a partir de las tareas de vigilancia iniciadas, la llegada de personas de distintas edades y sexo, en forma peatonal y por medio de diferentes medios de transporte, donde el material sería expedido por el sospechado Giménez, mientras López sería quien proveía la sustancia”.

Además, “la información colectada, del resultado de las tareas de investigación y de las intervenciones telefónicas dispuestas resultó acreditada la existencia de una organización delictiva cuyo objeto era el comercio de estupefacientes, organizada por César Sebastián Cejas, quien era asistido por Piraña Giménez y que se integró sucesivamente con los demás procesados de autos, determinándose que Alfaro resguardaba el dinero habido por el organizador y colaboraba en el acondicionamiento de los estupefacientes, Salcedo era el principal encargado de guardar los tóxicos que se comercializaban, Marcos Abel Giménez, quien era asistido por Gómez, acondicionaba los estupefacientes y los vendía en su domicilio o en la modalidad delivery. Asimismo, Balbuena y Graizzaro, con la asistencia de Legras, tenían a su cargo la venta de la droga”.

Allanamientos

El estado de sospecha motivó el pedido a la magistratura de órdenes de allanamiento, por lo que se ordenó la realización de 11 allanamientos simultáneos y la interceptación, requisa y registro de automotores y de una moto, que se realizaron el 7 de mayo de 2018 a partir de las 21.

El resultado de las medidas fue el secuestro en los distintos domicilios allanado de 1.361,546 gramos de cocaína, 8,96 gramos de marihuana y 172.896 pesos, celulares y armas de fuego. En la relación del hecho intimado consta “un informe en el que, en virtud de las desgrabaciones de las intervenciones telefónicas, se dio cuenta de las gestiones de López y Giménez coordinando el abastecimiento de estupefacientes en la ciudad de Paraná”.

Roles

A López se le imputa la comisión del delito de organización de actividades de comercio de estupefacientes –cocaína y marihuana–, en grado de autor, que desarrolló conjuntamente con sus consortes de causa Piraña Giménez, Alfaro, Salcedo, Giménez, Graizzaro, Balbuena y Gómez, desde el 12 de mayo de 2017, hasta la fecha de su detención, el 7 de mayo de 2018, en ocasión de los allanamientos.

A Piraña Giménez, Alfaro, Salcedo, Marcos Abel Giménez, Graizzaro, Balbuena y Gómez, se les imputa la comisión del delito de Comercio de estupefacientes agravado por haber sido cometido por tres o más personas de manera organizada, por el que deberán responder a título de coautores, conductas llevadas a cabo en igual período que el organizador López, salvo en los casos que expresamente se indicará algo diferente. Finalmente, a Legras se le imputa su intervención como partícipe necesario de aquel delito por parte de Graizzaro.

Apodos

Todos los imputados negaron tener apodos. El único que reconoció tenerlo fue Balbuena. López, a la pregunta de la presidenta del Tribunal, Noemí Berros, que está secundada por su pares Lilia Carnero y Roberto López Arango, “¿a usted no le dicen Porteño?” respondió que “no”. Mariano Emmanuel Giménez también lo negó, y añadió “conozco varios Piraña, en Nogoyá hay varios (por personas) Piraña”.

Alfonso lo reconoció a medias. Dijo que el apodo Michael era de la época de su juventud, pero ya no lo llaman así. Marcos Abel Giménez negó que se lo llamara Guasón. A Graizzaro, Berros le preguntó si no lo llamaban Whashin o Whasi” e hizo un gesto de “mirá vos” cuando el imputado le respondió que “no”. Finalmente, de los supuestos portadores de apodo, Gómez negó que lo llamaran Cachete.

Testigos

El debate se reanudará el jueves 27 con la declaración de dos testigos, una mujer policía y un testigo civil, ambos convocados por los fiscales José Ignacio Candiotti y Leandro Ardoy.

La defensa de Gómez está en manos de Boris Cohen y Belisario Nuñez Mihura; la de López, es responsabilidad de Claudio Berón; Alfaro es defendido por Iván Vernengo y Damián Petenatti; mientras que los hermanos Giménez, Salcedo y Balbuena, son representados por Augusto Laferriere; y Graizzaro y Legras, por la defensora pública, Noelia Quiroga.