Visiblemente molesto, el piloto paranaense habló por primera vez tras su descalificación en la final del TC en Viedma. “Estoy dolido, pero hay que levantarse rápidamente para seguir compitiendo”, expresó. Y añadió: “Quedé con el sabor amargo de no poder defenderme, pero hay que cumplir el reglamento”.

Tras ser excluido en la primera final del Turismo Carretera, que el fin de semana abrió el calendario en Viedma y luego de dominar la pista a lo largo de los tres días de actividades, Mariano Werner habló con la prensa y dejó sus sensaciones donde se lo notó molesto. “Tengo un nudo en la garganta y es difícil hablar. Estoy dolido, pero hay que levantarse rápidamente para seguir compitiendo”, dijo en el inicio.

Y rápidamente agregó que “voy a tomar cartas en el asunto porque estas cosas no pueden pasar”.

Más adelante el paranaense contó que a la noticia cuando estaba de regreso hacia la capital entrerriana: “Quedé con el sabor amargo de no poder defenderme, pero hay que cumplir el reglamento. Esta vez fue técnico, no deportivo y estoy bien excluido, lamentablemente”.

A modo reconocimiento sostuvo: “Uno contrata un servicio y el fin de semana fue soñado por el funcionamiento que tuvimos. Por eso, pido disculpas porque soy la cara visible”.

A lo que añadió en declaraciones a Canal 11: “Se nos derrumbó todo, pero hay que ajustarse y la parte técnica de la categoría hizo lo correcto. No sé qué paso con el carburador porque no he tomado contacto humano con el equipo que estoy. No quise hablar en caliente porque no es bueno”.

Ya en el cierre, Marianito se descargó: “Pareciera mentira, pero esto es un balde de agua fría para todos. Tuve la posibilidad de cambiar de equipo y fue movido para mí, el domingo me desahogué en el podio, pero después todo cambio”.