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martes, julio 14, 2020
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    Una orangutana ayuda a un hombre en peligro

    Un visitante de una zona protegida en Borneo captó el momento en el que el simio ofrece ayuda a una persona semisumergida en un río lleno de serpientes.

    “¿Puedo ayudarte? Cuando muere la humanidad en el ser humano, los animales a veces guían nuestros principios”, reza el pie de la publicación en Instagram del fotógrafo Anil Prabhakar, que desde el pasado 23 de enero ya ha alcanzado más de 150.000 “me gusta” en la red social.

    "¿Puedo ayudarte? Cuando muere la humanidad en el ser humano, los animales a veces guían nuestros principios", reza el pie de la publicación en Instagram del fotógrafo Anil Prabhakar, que desde el pasado 23 de enero ya ha alcanzado más de 150.000 "me gusta" en la red social.

    La fotografía fue tomada en un centro de rehabilitación de orangutanes de la provincia de Borneo Oriental y muestra la interacción entre la orangutana Anih y uno de los trabajadores de la Fundación para la Supervivencia del Orangután de Borneo (BOSF, en inglés), según confirmó este martes la ONG.

    La fotografía hace plantearse la manera en la que tratamos a los animales salvajes, entre ellos los que, como el orangután de Borneo, están en peligro de extinción.

    La fotografía hace plantearse la manera en la que tratamos a los animales salvajes, entre ellos los que, como el orangután de Borneo, están en peligro de extinción.

    La orangutana, de 25 años y que conoce desde hace dos décadas al técnico de mantenimiento que aparece en la foto, Syahrul, es uno de los simios que permanecen en zonas acotadas y rodeadas de agua, ya que no pueden ser devueltos a la vida salvaje a causa de sus lesiones, trauma o largos periodos en cautividad.

    Con el cuerpo medio hundido en el barro, el agente trataba de capturar alguna de las serpientes exóticas venenosas que se reproducen en al zona y que suponen un peligro para los orangutanes.

    La orangutana, de 25 años y que conoce desde hace dos décadas al técnico de mantenimiento que aparece en la foto, Syahrul.

    “El número de orangutanes como Anih, que no pueden ser liberados, es demasiado alto”, lamentó Sihite, antes de aclarar que, aunque la interacción de la orangutana con humanos se limita a veterinarios y otros conservacionistas, todavía depende del hombre.

    Cientos de orangutanes mueren cada año por la deforestación y la caza furtiva, sobre todo de crías, en Sumatra y Borneo, donde la fragmentación de su hábitat por la construcción de carreteras, cultivos e industrias amenazan a la especie.

    Con el cuerpo medio hundido en el barro, el agente trataba de capturar alguna de las serpientes exóticas venenosas que se reproducen en al zona y que suponen un peligro para los orangutanes.

    El año pasado los devastadores incendios que arrasaron Sumatra y Borneo y se intensificaron el pasado septiembre fueron provocados para abrir paso a plantaciones, principalmente de aceite de palma, que obligaron al rescate de decenas de ejemplares, según organizaciones ecologistas.

    El Gobierno estima que 71.640 orangutanes viven entre la isla de Sumatra y la isla de Borneo (que Indonesia comparte con Malasia y Brunei), pero la población está en declive, según un estudio gubernamental publicado en 2017.

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